lunes, noviembre 13
martes, octubre 31
Scarlett
domingo, octubre 29
Relato de un amor que dolía.
Ella hizo que él se enamorara de ella profundamente. Lo dejó entrar. Lo dejó quedarse a dormir en su hombro. Lo dejó besarle las heridas. Lo dejó dar todo y más por ella. Y el felizmente hizo eso y mucho más. Él no simplemente la amaba. Él tenía una cierta obsesión con ella y ambos eran felices. Lo que él no sabía era que ella en el fondo la tenía también, simplemente que no sabía demostrarlo sin dejar salir todas sus tristezas y molestias. Él no sabía que ella realmente estaba enferma. Y cuando ella sintió que lo amaba tanto que le dolía, tanto que podría hacerle daño, decidió dejarlo. Y fue allí cuando la verdadera guerra comenzó. Ella creía que hacía lo correcto, pero no tenía idea de lo que estaba por venir...
Se queda pequeño.
Quiero un amor real y un tanto enfermizo. Ése amor de las películas. Ése amor en que alguno de los dos luchan hasta que ya no haya vida. Ese amor que te hace ser tú libremente. Eres tú y esa persona. Nadie más importa. Nadie más puede importar. Ese amor con frases en inglés, ese amor lleno de cartas, de besos en la lluvia, de abrazos en los días más fríos, de llamadas a las 3 de la mañana, de besos en la calle, de mensajes largos y fotografías graciosas, de ese amor donde compartes y dejas ir malos hábitos, de ese amor que cuando alguien se marcha se lleva tu alma. De ese amor de viajes largos por carretera, de cigarrillos en las noches y desayunos en la cama. De ese amor infinito, ese amor verdadero que aunque digas te amo, se queda pequeño.
Veintiséis en un mes.
Hay personas que aman como nunca una y otra vez. Aman hasta tres al mismo tiempo, y hasta 26 en un mes. Qué fácil les resulta querer. A veces quisiera entender, pero sólo asumo. Es como cuando eres el alguien especial de una persona pero luego que todo termina, tiene a miles de personas especiales y tú estás en pausa. Ya no te importa ése alguien pero tampoco te interesas por alguien más. Así funciono yo. Me quiero tanto como para entregarme a cualquiera que diga que siente algo por mí. Además, es difícil interesarme por una persona y confiar. Una vez lo hice y aunque no todo estuvo mal, me arrepiento un poco porque no sabía que era valorar. Quiero que la gente me quiera un largo rato, que tenga respeto por mí y mis sentimientos. Pero en éstos tiempos eso es imposible, tanto como ir a la guerra y salir ileso.
Te invito a madurar.
Tú y el resto creerán que no te he superado cuando repito una y otra vez que es así. Pero es que francamente no sé sobre quién más que sea real escribir. Y de eso se trata todo. Y aunque tengo sed de letras no busco experiencias, las espero. Eres más del montón. De las personas que dicen cosas que no harán y en un parpadeo, ya lo han hecho. No sé si me leas, tampoco escribo para que lo hagas, pero si es así, ponte cómodo, hay mucho aquí que pensarás que es para ti. Y no es así. Invento mucho. La realidad es aburrida. Quiero que seas tan feliz como nunca y sé que soy mucho más que antes. Te invito a madurar, a darle importancia a lo importante y a saber amar de verdad, a las personas que te quieren por lo que eres y no por lo que te esfuerzas en aparentar.
En una noche estrellada.
Siempre he creído que un concierto de Ed Sheeran podría denominarse otro tipo de placer personal. Me imagino entre tanta gente que no conozco pero me entiende, en una noche estrellada llena de risas y lágrimas. Las canciones son eternas y su rostro sudado y alegre nos hacen sonreír. Me pregunto quién más lo siente así. Cada letra es arte, cada sentimiento se inunda en las llamas de lo que se sintió y los amores que dolían ya no existen hoy. Y me hago la idea de que alguien toma mi mano, nunca le he visto pero parece que él sí. En sus sueños, en los que yo nunca tuve pero lo quise así. Y me dice que casi llego tarde, y no entiendo. Y me dice que el para siempre es hoy y comienza a seguir una canción. Mi corazón se convierte en una pasa y mis manos tiemblan como nunca antes. ¿Quién es él?, parece arte. Me gusta cuando sonríe, quiero amarle.
Ella...
Ella está en el medio, ni tan blanca, ni tan morena. Ella ama los días lluviosos, fríos y/o nublados. Ella ama los árboles porque le recuerdan todos sus viajes. Ella odia el color rojo, pero no sabe qué le sienta bien, principalmente en los labios. Ella odia la incertidumbre, la hipocresía y la gente que nunca cree en sí misma. Ella ama el olor a tierra mojada, a hojas secas y pieles eternas. Ella pierde un recuerdo en cada respiro, pero lo recupera en cada suspiro. Ama lugares que no ha conocido y odia gente que nunca conocerá. Cree en el karma. Cree en el hecho de que sí sueñas constantemente con alguien es porque aún te ama. Cree en los sueños, en los espectros y en los futuros inciertos. Cree en sí misma metafóricamente, cree que la palabra literal es mucho más que fuerte. Ama la humildad y a la gente que la posee. Ama la educación y la gente que aún la tiene. Ama leer y sentirse identificada, ama escuchar canciones que le revienten el alma. Odia pertenecer, mientras más sola, más ama ser. Odia tomar café en vaso. Odia levantarse y que alguien esté a su lado. Odia al sol y los aniversarios, cree que nadie es real más que ella y sus amigos imaginarios. Muchas veces nada tiene sentido. Cree que está bajo el efecto de alguna droga sin drogarse, y a veces está borracha sin emborracharse. Le gusta hablar de sí misma en tercera persona. Le gusta amarse como ninguna y se añora. Ama escribir porque se siente increíblemente bien. Ama tanto lo que es que no sé entrega a nadie porque cree que nadie la merece tener.
jueves, septiembre 14
¿Qué te hace feliz?
Trabajar, tener dinero, comer, conocer, viajar, acampar, ir al cine, pasear en bicicleta, caminar, escuchar música en medio de una multitud en mute, conciertos, cenas, fogatas, el frío, los árboles, perros, vegetales y frutas, un abrazo en Navidad, una canción, poesía, música, películas, las hojas de otoño, otros idiomas, otras costumbres, otras razones para vivir. Para mí la felicidad no está en un sólo lugar. Está en cada lugar en el que decides estar.
En realidad no sé si estoy esperando o viviendo. Los días pasan y son una copia de los anteriores. Unos buenos, unos malos. Sólo quiero hacer cosas que me hagan feliz, pero las veo lejos de mí. Entonces me calmo y vivo lentamente y es ahí cuando siento que estoy esperando. Pero la realidad es que debo ir tras lo que deseo, sólo que el camino es oscuro y ya no veo.
martes, septiembre 12
Lucha.
lunes, septiembre 11
Los recuerdos nunca mueren.
Extraño estar y sentirme que puedo con todos
y que todos no están.
Extraño esas lágrimas por las heridas
ésas noches amargas pero
llena de rimas.
Extraño amistades que aunque no sean del todo
sinceras, siempre estaban esperando salvarme
cuando mi alma huía y deseaba estar muerta.
sábado, septiembre 9
Nebulosa.
miércoles, septiembre 6
Me quiero enamorar.
Grietas
Un poco más de lo que creo ser.
un corazón roto
una lágrima
o quizás mil
La hipocondriasis recorre mis venas
y los miedos me alimentan
No sé qué es vivir y ser sumamente feliz
no sé no repetir letras
no es que no tenga más
es que son éstas las que me describen
las que pueden entender
las que pueden hacer creer
No me gustan los días soleados
no me asusta el compromiso
ni los amigos imaginarios
Odio lo ridículo e insípido
odio el océano que no me ahogó
odio el viento que no te llevó
SUICIDIO.
Escrito de Ana Elena Pena.
Es absolutamente necesario suicidarse cada cierto tiempo. Huir de uno mismo, perderse, levitar, ayunar, sentir el cuerpo vacío, agotado, dolorido. Mudar la piel, beber, vomitar, tocar fondo, follar con desesperación y luego no recordar nada.Estar ausente de todo.
Para después, aferrarse de nuevo a la vida.
Vestir colores pastel, andar a paso ligero y sonreír a los vecinos cuando te saludan en la escalera.
-¿Qué tal estás, preciosa?-
-Jodidamente bien, gracias.-
sábado, agosto 19
Son lo mejor que me ha pasado.
Mi familia es lo más importante porque me enseñaron a ser lo que hoy soy. Porque a pesar de todo sólo esperan de mi lo mejor. Y aunque a veces me dejen a un lado, está bien porque yo también lo hago. Sólo espero que alguna vez lean cada sentimiento plasmado y comprendan que aunque no se los diga, son lo mejor que me ha pasado.
Lloro cuando recuerdo que he crecido
Y cuando veo al rededor y sé que he crecido, caigo.
Cuando sé que ya nada será como ayer, lloro.
Lloro océanos y no hay nadie que me acompañe. Y me siento sola aunque alguien llame y deje 5 mensajes.
Y hace frío en verano y mis manos sangran aunque no hayan heridas, entonces me pregunto, ¿por qué lloro si aún mi infancia vive en mi?, ¿por qué caigo si nunca subí?
Ansiedad.
Vivir con ansiedad es agotador.
Vivir con ansiedad es tan triste como un día lluvioso con Radiohead de fondo.
Vivir con ansiedad es como morir cada segundo.
Vivir con ansiedad es tener miedo aunque estés lejos del mundo.
Vivir con ansiedad es darle una oportunidad a la soledad. Es dejar que entre y te abrace aunque no creas.
Hay un dicho.
Amigo, hay un dicho que ha estado por ahí durante décadas que dice: «Amarás a alguien más cuando te ames a ti mismo primero». ¿A dónde quiero llegar con esto?, a que me amo tanto que ya eso es suficiente y que aunque esté preparada para amar de verdad, no existe un quién y no hay prisa. Sólo pienso en mi felicidad y en las cosas que hago y ya no me lastiman. Amo las cosas que me gustan y no me importa si alguien más tiene un comentario negativo sobre eso. No estoy aquí para satisfacer al resto. Por eso trato de no opinar sobre ellos porque también están siendo felices sin importar en lo que piense el resto.
Todo eso influye.
Siempre me tomo la delicadeza de advertirle a la gente que conmigo no todo estará bien. Qué un día diré algo y al otro lo olvidaré o ignoraré por completo. Todo con el fin de no sentirme culpable si las cosas salen mal y terminan odiandome. Pero, al final al eso no sirve de nada porque el resultado es el mismo. Me intereso por personas que no conozco y cuando es así, pierdo ése interés. Se interesan en mi personas que no me conocen y cuando lo hacen se interesan más, pero no sirve de nada porque yo ni siquiera intento participar. Espero demasiado del mundo y por ende, nada me sorprende. Espero demasiado del amor, por ende nada me convence. Nunca he querido estar por estar. Las personas creen que por el hecho de que yo intente algo, soy yo la perdedora. Qué mal y reconfortante pensamiento. Me alegra que el resto crea que soy yo quien pierdo. No me hago la víctima porque ésas personas sin querer e intentando obtener la razón lo hacen. Sólo me facilitan el trabajo que hago por inercia. Soy yo la que siempre gana aunque alguien más me cierre la puerta. Y aunque me sienta triste, no es por alguien más. Es por mi porque realmente pude intentar de verdad. Soy maniática. Y superficial. No con el físico, sino con la personalidad. Me fijo demasiado en las características de los demás. Todo eso influye en si me quiero quedar.
miércoles, julio 5
Siempre el mismo día.
Un día estás bien
Al otro te estás muriendo.
Un día estás sonriendo
Al otro estás lloviendo.
Un día importas
Al otro no logras existir.
Un día estás subiendo
Al otro estás cayendo.
Un día eres alguien
Al otro ése alguien no es nadie.
Al otro día siempre es el mismo día y en el mismo día es siempre un ayer del que intentas correr sin importar lastimar a un quién.
domingo, julio 2
Parecían galaxias.
Habían hematomas en toda mi piel, no entendí cómo, ni porqué. Sólo sé que parecían galaxias esperando ser habitadas. Sólo sé que resaltaban como si para eso estuviesen diseñadas. El café se había congalado y el frío se había convertido en un color áspero. El piso eran nubes amarillas y el sol caminaba al lado de mi persona favorita. El desayuno ya no era almuerzo y en el infierno todos repartían besos. Mi mano ya no era un brazo, y mi brazo ya no gritaba te amo.
No tengo cielos.
A veces quisiera dar todo de mi e intentarlo de nuevo, pero, no puedo. Mis sentimientos están en pausa. Mis sentimientos se fueron.
No quiero saber del amor porque el nunca supo de mi. Sólo quiero decir adiós y terminar de dejar de existir.
Hay cosas que no son para mi, entre ellas el existir y creer que sé sonreír. Escribo sobre lo que siento porque creo que así debe serlo, pero, no creo. No tengo tiempo y mucho menos cielos.
jueves, junio 29
Después del huracán.
Después del huracán un campo de lleno de flores. Estoy feliz porque así decidí estar, y cuando me pongo mal, ya se como salir de ese lugar.
No me importa si ser o no ser. No me importa si me quieren o no me merecen tener. Ya no hay tiempo para amar, el amor se escapó y no sabe como regresar.
Quiero vivir en un mundo lleno de arcoiris, donde nunca salga el sol, pero tampoco esté oscuro como un corazón.
Mis principios se adhieren a lo que creía, mi mente es fría y mis manos están llenas de espinas, no digo adiós, pero tampoco hola, sólo quiero huir y disfrutar de seguir estando sola.
jueves, junio 15
Los errores me pesan.
Los errores me pesan y los amores me olvidan. Quizá lo merezco, quizá es lo que siento y realmente no lo veo.
Me disculpo si he llegado a lastimar. Me disculpo si en algún momento les hice llorar. No es mi intención llena de intenciones. No es mi felicidad llena de flores.
No descubran mi pensar, no se queden a intentar tratar. Quizá no merezco a alguien que me mire bonito, porque al final, estoy en la nebulosa y eso para mi no es infinito.
Divagando...
No estoy deprimida. Estoy aburrida. Aburrida de no sentir nada. Aburrida de ver rostros y no reconocer miradas.
Los días pasan y no sé si hice algo. Los días me comen y no sé si es que estoy soñando. No quiero estar en un altar, ni tomando la mano de alguien que me va a dejar.
No estoy para bien el mundo, y el mundo ni siquiera existe para mi. Todo lo que escribo es porque así lo decidí.
Notas sueltas divagando están, el humo me ahoga y no sé qué es amar.
lunes, junio 12
El amor propio.
El amor propio es tan gratificante como una taza de café en un día frío junto con las personas que más quieres y que nunca te harían daño.
El amor propio es darte cuenta que no importa quién se fue, sino quién se quedó y sinceramente dio lo mejor.
El amor propio es dejar ir y dejar de buscar. Lo que deberá suceder, simplemente sucederá.
domingo, mayo 21
No tengo a alguien.
Una musa; un ser que inspira, alguien que causa letras y que nunca olvida.
Pero yo no tengo a nadie. Sólo escribo sobre el dolor, el odio, la alegría, y sobre personas ficticias. Nada de lo que escribo es sobre alguien real y si así fuese, sería difícil de descifrar.
Hay que trabajar en el arte.
Creo que hay que trabajar en el arte de escribir, y amar, pues, al final, es lo único que nos podrá ayudar.
Fragmento de mi vaguedad.
Habían días tristes en los que creía que la solución era morir. Qué les puedo decir. Si no sirves para nada, ¿para que seguir aquí? , no sé si era cobarde o aún tenía esperanzas. Sólo sé que me quedé y entendí lo que quería para mi, sólo que estaba muy lejos de lograrlo. Leía a raudales como cuando era mucho más joven. Me la pasaba imaginando como siempre hacía. Huyendo. Viviendo una utopía.
Cuando tenga tiempo te perdono...
tus letras se me escaparon
como quien huye de un lugar en el que no quiere estar.
Fragmento de Rapsodia del descendido (Isaac Morales Fernández).
Alguien dijo.
Se escuchó tan bonito que me dieron ganas de creer.
¿Y si es así? , ¿y si nuestro único motivo de estar aquí es aprender a amar y eso es lo que nos llevaría a la felicidad absoluta de la que todos hablan y desean tener? , ¿Y si en el hecho de no ir por el camino correcto y entender con exactitud lo que es amar y ser amado, la vida, el karma, Dios, o sea lo que sea, nos castiga con cada cosa mala que nos ocurre?
Ésas son algunas de las preguntas que me hago al respecto. Tengo la opción de olvidar o vivir para ello.
miércoles, abril 26
Las flores me persiguen.
Ya no sé diferenciar la realidad, ya no sé estar sin estar
Les veo y no quisiera verles, les hablo y no quiero hablarles
Las flores me persiguen y los árboles sueñan por mi
el piso está frío, pero, no importa, yo prefiero dormir allí
Tengo dignidad pero sin cordura, tengo ansiedad y
siento que estoy por añadidura
Doy vueltas en un planeta vacío, ya no hay frío
sólo olvido
Todo es gris. El blanco y el negro no existen para mi
no me puedo decidir, no sé si quedarme o intentar morir
Todo debería ser mío, pero, no soy buena cuando poseo algo
no me siento bien, no me siento como debería ser
Inalcanzable como las estrellas, dulce como las fresas
cruel como quien no quiere querer
fiel como quien sabe poseer
Ya no sé volar, ya las alas no me dan para más
lo que escribo en transparente y a la vez verde
ya no sé volar
jueves, abril 20
lunes, abril 17
Yo sólo quiero que alguien me salve de mis pesadillas.
Gracias por enseñarme que está bien equivocarse.
cuando alguien me reemplazara
cuando alguien me traicionara
Me equivoqué
desde que te fuiste, soy más feliz
desde que mis amigos me abandonaron, más me he amado
Creo que estaba rodeada de gente tóxica, una vez más
creo que ya no necesito a nadie para sentirme cómoda y luchar
Estoy bien, espero que lo sepan
gracias por los momentos
gracias por enseñarme que está bien equivocarse.
A mi sólo me importa(ba).
no me importa si es real, no me importa si es sobre alguien que no merece más
A mi sólo me importa llenarme de aventuras e ideas locas
no me importa si todas me llevan a ti
no me importa si crees que aún insisto
no me importa si crees que aún te necesito
A mi sólo me importaba de ti que
llevabas el otoño en tus pestañas y
una canción en tu risa
A mi sólo me importaba de ti que
tenías galaxias en tus ojos y en
cada beso mil sabores
A mi sólo me importaba de ti
la experiencia, pues tu amor
nunca me hizo sentir completa.
Sólo soy alguien más intentando estar.
Quién no se interese por tus letras, es ése quién que no vale la pena.
Al final me amo y eso es lo que cuenta.
sábado, abril 15
Gracias por enseñarme lo que no quiero en el amor.
A ti, falso amor de mi vida, gracias.
Me enseñaste que quien no se entrega desde el inicio, no lo hará nunca.
Ahora, sé lo que soy capaz de dar. Pero a la próxima, se lo daré a quien lo reciba con ganas, a quien mi amor le sea suficiente.
Me enseñaste a compartir y a lágrimas aprendí que prefiero ser egoísta cuando se trata de mi amor.Pensé que no era suficiente para enamorar a una persona al 100% y que los huequitos tenías que llenarlos con otras; pero no, soy suficiente para que sólo me quieran a mí. Me quieran bien, como quiero, como yo soy capaz de hacerlo.
viernes, abril 14
No sé exactamente qué es un ayer.
Mariposas de colores volaban sobre mi cabeza.
Lana del Rey se había adueñado de la habitación. Podía sentir que cada canción me hacía sentir mejor y al mismo tiempo peor. Los recuerdos de mis días anteriores se habían desvanecido. Ya no sabía de rostros, ya no sabía de voces, ni de corazones rotos.Sólo era yo. Sintiendo la música. Viendo como mariposas de colores volaban sobre mi cabeza. No entendía que me quería decir aquél panorama, pero, supongo que era algo bueno, pues, mis miedos ya no me estaban arrastrando al suelo.Me había perdonado a mi misma. Me había liberado del caos. Me sentía dueña de un nuevo comienzo. Me sentía viva de nuevo. Y fue entonces cuando desperté...
Era yo... La de los miedos, la del rencor, la que se hundía en malos hábitos y en la decepción de lo que pudo ser mejor.
Algún día tus cicatrices serán flores.
- Querida Rose, gracias por ésos pequeños, pero gratos momentos. Me sentía infinito. Me sentía infinito a tu lado. Tus sonrisas eran mi calma en ésas tormentas que en las noches te mantenían fría y en mis brazos. Siempre me voy a preguntar por qué me elegiste a mi. Nunca te di nada. Nunca te hice realmente feliz. Si estás leyendo esto es porque ya no estoy ahí. No llores. Deseo que crezcas y puedas huir de aquí. Éste lugar no es bueno. Éste lugar siempre te llevará a mi. No sé cuánto tiempo más podrás quererme. Te lo agradezco, pero eso para mi ya no es suficiente. Realmente decidí irme porque no es amor lo que necesito. Necesito del mundo, y sus colores. Necesito de la vida y sus lecciones. Sólo espero que no me odies. Gracias nuevamente. Y recuerda que algún día, tus cicatrices serán flores.
Han pasado siete meses desde aquél entonces, nunca más supe de él. Nunca le escribí. Nunca más volví a insistir. Él me había dejado como quien deja a su familia para buscar sus sueños. Él me había dejado como quien huye del recuerdo. Estoy segura de que nunca me entendió. Estoy segura de que su cabello largo y sus pantalones viejos seguirán en mi memoria. Estoy segura de que cuando llame, no contestaré yo, sino, otra.
Me encuentro frente al ordenador, ¿Quién es Rose?, ¿Quién diablos soy yo? , siempre me hago preguntas, siempre me invento historias porque no hay nadie más que yo que las devora y disfruta. No hay un quién, no hay un qué. Sólo soy, ¿y tú? , ¿eres él?
Espero que muera un día de éstos.
Espero que se muera un día de éstos. Hoy, por ejemplo. Exagero, sólo espero que sea feliz y que piense en mi cuando la lluvia comience y las canciones que eran nuestras lo atormenten. Creo que sólo espero que me pida perdón, entonces así, seré libre de éste rencor.
Reseña, crítica y fragmentos de; MR: Monster, (2do libro de su trilogía - primera parte).
La continuación de No soy un serial killer viene con una trama que no deja de relacionarse con la anterior, así que, si vas a leer Mr: Monster es recomendable que hayas leído el libro anterior. John cree y sabe que logró librarse del asesino de Clayton, pero, cuando él y el resto del pueblo cree que todo volvio a la normalidad, otra ola de asesinatos despierta el miedo de los habitantes del pueblo. ¿Hay un nuevo asesino o el anterior regresó? , ésa es la nueva incógnita. Si el primero logró sorprenderte, éste, si no lo ves venir, lo hará.Personalmente creo que aunque hubieron cosas que me gustaron más que el anterior. No fue mejor, según yo. Así que, éste segundo libro tiene una puntuación de: 7/10.
Fragmentos de Mr: Monster
- Verás, yo también soy un monstruo: no soy un demonio sobrenatural, sino un crío que está un poco desquiciado.- No tengo personalidad múltiple ni oigo voces ni nada, simplemente… Es difícil de explicar.- Yo era todo su mundo: sus esperanzas y sus miedos, todo a la vez.- «Esto no está bien. Es exactamente lo que siempre he querido y exactamente lo que siempre he querido evitar. Lo correcto y lo incorrecto al mismo tiempo. No sé distinguir los sueños de las pesadillas».- Detestaba despertarme pero odiaba dormir aún más: demasiado tiempo a solas con mi subconsciente.- Hoy tendré buenos pensamientos y sonreiré a todos los que vea.- «Hoy será el mejor día de mi vida» y mierdas como ésa.- Cuando tenga malos pensamientos sobre una persona, los alejaré de mi cabeza y le haré un cumplido.
Crítica y reseña de: No soy un Serial Killer de Dan Wells, (1er libro de su trilogía).
John, a pesar de que es un adolescente, no es como cualquier otro. Vive y trabaja con su mamá en la funeraria de un pequeño pueblo llamado: Clayton. Su único interés son los asesinos en serie. Su madre, al notar que su hijo no era como los otros, al querer ayudarlo, lo envía a terapia. No pasa mucho tiempo cuando John es diagnosticado bajo el término: Trastorno de la conducta. Es decir, era un sociópata. De repente en Clayton comienza una ola de asesinatos que pone al pueblo a temblar. John quiere saber quién es el asesino, pero, no precisamente para delatarlo. Un libro que logra su objetivo. Entretener y atrapar al lector con una trama interesante y convincente. Si te gustan los asesinos en serie y las cosas sobrenaturales, éste libro es para ti.
Aunque a mi personalmente me gustó la mayoría de su contenido, no logró sorprenderme tanto con su punto fuerte. Lo que debía atraparme más. Me decepcionó un poco, por eso según mi criterio, su puntuación es un: 7/10.
miércoles, abril 12
Sólo eres feliz.
Sólo eres feliz cuando crees que Dios te ama. Sólo eres feliz cuando despiertas en otra cama. Sólo eres feliz cuando tu corazón no deja de latir. Sólo eres feliz cuando sabes que aunque mientas, siempre habrá alguien allí.
Sólo eres feliz creyendo un que, si importar que lastimes a un quien. Sólo eres feliz cuando nada es verdad. Sólo eres feliz cuando te lastiman y tú no consigues lastimar.
Fragmentos del delirio.
''Camino en la oscuridad de una noche fría de Abril, alguien intenta tomar mi mano pero inmediatamente huyo. No quiero a nadie a mi lado. Quiero estar sola y hacer lo que se supone que debo hacer. No quiero que me mientan otra vez''.
''Me persiguen los demonios del ayer. Las pesadillas cesan y la sangre de mis brazos inundan dos habitaciones. No sé lo que estoy escribiendo. No sé si estoy viviendo. No estoy triste, pero éstas letras demuestran lo contrario. Quizás sea lo que llevo dentro y he estado ocultando''.
''Alguien grita en el piso 11, el teléfono suena pero nadie contesta. Sólo estoy tirada en el suelo, sólo quiero escuchar como todos lloran y nadie les da consuelo. No sé, me perdí. Esto no tiene que tener sentido si así lo deseo. Esto sólo debe significar algo, y así lo veo''.
domingo, marzo 19
Extraño las cosas que hacíamos, no a ti.
Las llamadas a las tres de la mañana y los mensajes que me daban paz luego de haberme despertado por una pesadilla...
Los extraño.
La ansiedad antes de verte cada mañana...
La extraño.
Los abrazos inesperados, los besos en días fríos y soleados, los suspiros que nos dejaban embriagados...
Los extraño.
Las canciones que nos cantábamos a todo dar, las visitas largas que no queríamos dejar pasar...
Las extraño.
Cocinar bebiendo sangría, ver películas comiendo mientras afuera llovía...
Lo extraño.
Decir cosas que nunca había dicho, sentir mariposas cada vez que estabas conmigo...
Lo extraño.
Creer que todo era cierto, creer que en ésta ciudad no todos estaban mintiendo...
Lo extraño.
Extraño cada cosa que hacíamos, pero...
No a ti.
Relato: Sed.
Un día desperté y recordé a aquél chico cruel que a mi lado a veces se sentaba. Era un poco tímido pero eso no evitaba que cuando hablara, sólo ser hiriente le resultaba. Era un incomprendido. Como tú, como yo. Nada nuevo para la sociedad. Siempre creí que era demasiado complicado para mi, casi intangible. Un día me hablaba y me hacía querer tenerle en mi vida por siempre, al otro, me hacía entender que tenía sed de cosas buenas, de gente que lo apreciara y lo comprendiera. Nunca me acerqué lo suficiente como para ser de ésas personas. Él no me dejó. Él realmente no dejó a nadie. Un día lo noté distinto, era de noche y hacía frío, me habló sin malicia y ahí comprendí que él no era lo que todos decían. Pero, al día siguiente volvió a ser ése chico que nadie quiere. Que nadie frágil como yo soportaría. Nunca más volví a verle, y aunque sentía que estaba cerca, no era lo suficiente. Pensando en personas que me habían dejado algo, lo encontré a él. Decidí escribirle, quería saber si estaba bien. Un hola bastó y el no respondió. Era el mismo, nada cambió. Como había decidido hacer lo que quería sin importar las consecuencias, insistí. Le dije que quería preguntarle algo y que si quería que me escribiera por otro lado. Lo hizo. Sentía su curiosidad. Sentía que quería saber más que simplemente imaginar. Fui directa, me sorprendió. Le pregunté si en algún momento le había gustado yo. Comenzó a escribir cosas sin sentido que a mi alma le dieron un nuevo motivo. Nunca respondió con exactitud mi pregunta, pero me dejó queriendo más de lo que él a simple vista sentía, vivía, veía. Dijo que había cambiado pero yo seguía notando ése interés interesado. Ése que me hizo huir de muchas personas, ése que me estaba hipnotizando ahora. Me propuso algo inusual, ser amigos después de medianoche, el compartía conmigo sus canciones y yo le enviaba los poemas más increíbles que pudiese conocer. Acepté. Yo sólo quería más de él. No entendía como alguien que no me veía del mismo modo en que yo a él, me tenía en las nubes. Me tenía preocupada el si me escribía o me ignoraba. Y él era muy bueno en eso. De repente podríamos estar teniendo la mejor conversación del mundo, de repente el huía. ¿De mi? , no sé, supongo que no quería saber si yo estaba (él me hacía) bien. No pretendía nada más que ser mi amigo. Yo no quería eso. Yo quería cambiar su vida y que él siguiera cambiando la mía. Lo mejor fue la primera canción que envío, hizo que mi corazón estallara y no sé si era de felicidad o amor. No llevaba ni una semana en él y ya me dolía que no podía volverle a ver. Ya me dolía que no me quisiera ver como yo a él. -Tienes sed de amor- me dijo, nunca le dije que no, pues yo sabía que era cierto como esto que escribo. Lo que él no sabía era que tenía sed de su amor.
sábado, febrero 18
Y eso es suficiente.
Relato: paraíso; parte 1
- Joven, no es por alardear, pero, aquí todo es bonito.
- Lo sé, pero estoy segura de que usted debe conocer un lugar que lo es más, que le haría cuestionar a cualquiera si es real.
El señor hizo una mueca dando a entender que estaba pensando, y en ése mismo instante unas nubes grises anunciaron que en algunos minutos podía llover.
- Te ves de ésas personas que sueñan, de las que ven magia en un cielo gris como éste. Mi mamá vivía en un lugar algo escondido de éste pueblo, los turistas lo llamaban el paraíso hecho cabaña, y déjame decirte, que no todos los conocían, sólo gente como tú, que venían hasta aquí a buscar algo más que les haga feliz.
Las palabras de aquél hombre me habían estremecido el corazón, había pasado mucho tiempo desde la última vez que alguien dijo algo así de mi, alguien que si me entendía.
- Gracias, pero, ¿aún está disponible?
- Claro, si usted desea podemos ir a buscar las llaves en mi casa y de ahí la llevo al lugar, si tiene miedo de mi, llame a quien quiera, puede darle mi nombre, mi cédula y el número de la placa del auto.
No pude evitar soltar una risita, no porque él creía que yo le tenía miedo, sino porque no tenía a nadie a quien avisarle, pero, no podía revelar que era una pobre muchacha sin ninguna persona a la que le importaba si estaría bien o mal.
- No se preocupe, confiaré en usted, además, me gustan mucho los asesinos en serie, así que, he aprendido mucho de ellos a la larga.
El se echo a reír a carcajadas como si lo que hubiese dicho fuese el chiste más gracioso del mundo. Condujo a su casa la cual me pareció sumamente grande y cómoda, incluso, me pareció que era una de ésas casas de gente millonaria, supuse que el trabajo de taxista allí le resultaba bien. Se bajo del auto y me hizo señas de que entrara con él. Al abrir la puerta noté que ya yo había estado ahí, no sé como, ni cuando, pero, lo hice.
-Bienvenida a mi casa, ¿quieres algo?
- No señor, gracias.
- Está bien, subiré por las llaves
Cuando la silueta del señor se desvaneció por las escaleras no pude contenerme y decidí caminar por la casa, y entonces ahí fue, ahí lo vi a él. Piel blanca como la nieve, altura perfecta para hacer sentir a cualquiera mucho más pequeño, cabello algo largo y ondulado, unos ojos café que dos segundos después en mi se posaron, me asusté, no sabía que decir, ni hacer.
-¿Hola? , preguntó.
- Ho...
- Jeremy, no sabía que estabas en casa...
El señor se apareció en el peor momento, moría de pena, quería huir.
- Si papá, Rose no me necesita más en la floristería hasta el jueves, las margaritas y los girasoles no llegan hasta ése día en la tarde.
- Increíble porque necesito que me hagas un favor.
- Dime
- ¿Puedes llevar a la señorita a la cabaña?
- Wow, ¿está en buenas condiciones para que alguien se quede allí?
- Sí, casualidad Marta fue ayer a limpiar. Susan me había llamado, dijo que pasó por allá y vio que estaba más sucia que el año pasado.
- Bueno, está bien, ¿tú qué harás?
- Había olvidado que tengo una cita con Susan a las 2:30 y son las 2:10
- Tú siempre llegando tarde, ve a ponerte la camisa que te regaló, éso te salvará de su sermón
Mientras ellos hablaban como si yo no estuviese ahí, silenciosamente ya me había ido al frente, allí la gente era muy rara, ellos, principalmente el señor, me hacía sentir como si ya me conociera... Él salió y bajé la mirada.
- Oye, ¿cuál es tu nombre?
- Soy Emma.
- Mucho gusto, soy Jeremy
- Eso escuché
- Cierto, y dime, ¿qué te trae por acá?
- Estoy de vacaciones
- ¿En abril?
- Bueno, de donde yo vengo las cosas son distintas
- Se nota
No quise continuar aquella conversación, ya físicamente me parecía un encanto, no quería saber nada de él, nada que hiciera que llamara más mi atención. Luego de 15 minutos de silencio, decidí romperlo...
- ¿Cuánto falta?
- 20 minutos, ¿desesperada?
- Algo así, he pasado todo el día en camino a algún lugar y cuando llegué aquí pensé que sería mi último destino, pero no, incluso, creo que estoy drogada, todo está muy lento.
Él se echo a reír como lo hizo su papá horas antes, entonces, entendí que ahí la gente tenía un sentido del humor muy lejos de la realidad. Yo no lo decía como un chiste, era más literal.
- Ustedes si son graciosas.
- ¿Ustedes?
- Sí, ustedes, las que vienen de otro lugar y no dicen cual, las que siempre vienen aquí en busca de paz.
Me sentí ofendida, así que decidí dejar de hablar.
- Oye, lo siento, no quería ofenderte con ése comentario, es que, supongo que papá no te lo dijo, acá llegan chicas y chicos como tú, todos con tendencias de ser escritores, buscan un lugar que les ayude a escribir un best seller y luego que papá les da el lugar, se van, escriben su maldito libro de mierda y ni siquiera le colocan el nombre de mi papá a algún maldito personaje. A él no le importa y lo sigue haciendo cada vez que puede, yo a veces lo ayudo, pero, otras veces simplemente deseo que nadie venga para acá.
Aquellas palabras y aquella manera brusca de decirlas me dieron a entender que a él si le dolía, pero, yo no tenía idea de que eso sucedía, ni siquiera había llegado con la intención de escribir algo, no de ése tipo.
- Lo siento, pero, te equivocas de persona, vine acá en busca de cualquier lugar para tener paz, porque acá todo es bonito, pero tu papá me dijo que él conocía un lugar que lo era mucho más, y mi curiosidad estalló y accedí. Si quieres llévame de regreso al terminal, es mejor que busque otro lugar.
- ¡No! , lo siento yo, es que me tiene decepcionado lo que es la gente.
- Bienvenido a mi mundo.
- ¿De eso huyes?
- ¿A qué te refieres?
- Te han decepcionado y por eso has venido aquí. Quieres que éste lugar te arregle el corazón.
- Sí.
- Debió de ser un maldito de ésos que se ven buenos pero al final terminan siendo un demonio.
- El luce como lo que es. Creo que fue mi culpa por no quererlo ver.
- No seas tonta, nadie es culpable de que otra persona le engañe.
- Pero, yo sabía a lo que estaba expuesta
- De todas maneras, no te eches la culpa. ¿Crees en el karma?
- Sí.
- Pues, esa es la mejor parte.
- ¿A ti? , ¿te han roto el corazón?
- No, en éste pueblo no pasan ésas cosas.
- No lo creo, a todos les rompen el corazón por lo menos alguna vez cuando estás entre los 12 o 15.
- A mi no. Vi lo que mi mamá le hizo a mi papá, y desde ése día me prometí que nunca me fijaría en alguien más.
- Qué suerte. Espero algún día encuentres a alguien que te haga cambiar.
Fugaz.
sábado, febrero 11
Renuncio.
martes, febrero 7
Subasto.
Subasto canciones que no he escuchado porque el hacerlo me generaría un apego, de ésos que siento cuando conozco a seres perfectos.
Subasto mis miedos porque es lo que tengo y no quiero.
Subasto mis ganas de morir, para quien realmente no quiera existir.
Subasto lo que eres porque sé que alguien podrá reparar lo que sientes.
No tiene nombre, pero tiene alma.
Dejar de rimar.
Quiero dejar de rimar pero no puedo, quiero escribir bonito pero sin tener miedo. Me gustaría saber que lo que fui aún sigue en mi, y no precisamente porque lo leí por ahí. Mis manos me duelen porque no paro de escribir, mi corazón salta porque eso me hace feliz.
No quiero ser lo que fui porque realmente nunca vi. Me gustaría llenar mi habitación de hojas sueltas, poder dormir encima de ellas, poder caminar y no tener que cerrar las puertas.
Perfección.
Lo soñé.
Desvelo.
lunes, febrero 6
Verano.
No existes.
Tregua temporal.
Terapia.
Me gusta la idea de que no seas real, así me evito las cicatrices, así me evito querer protegerte y terminar aburriéndote. Que no me considero un ser vacío, quizás de sentimientos pero no de momentos. EDEN y sus canciones me hacen alucinar, que estás, que no te vas, que a pesar de mis delirios siempre te quedarás.
Mi arte es inventarte, y tu arte es no existir, después de todo, sé que me equivocaré de nuevo, pues de eso se trata esto, escribir lo que no es cierto, por placer personal, por terapia para la inestabilidad.
Quiero irme.
He herido sin querer, con querer y con un alto nivel de culpa, pero al final, no me importa, pues creo en el karma, y de mi se ha burlado incluso cuando le suplico que basta. Quiero irme y dejar mis errores, quiero ser otra, quiero que me regalen flores.
El cuerpo cambia, la mente también, pero, a veces simplemente no somos el mismo ser. Me siento como Amélie, voy a cambiar sus vidas. No me creo superior, pues lo soy, pero algo es creer, y otra cosa muy distinta es hacerlo saber, sí, con ansias, yo no voy por ahí diciendo que soy lo mejor que existe, yo lo guardo para mis miedos y mis días tristes.
Sin embargo, insisto, quiero irme, quiero llevarme todos mis libros, ésos que leí, ésos que no sé si siguen ahí, pero quiero. Quiero tantas cosas y conseguirlas es un reto. Quiero liberarme y estar en otro cuerpo.
Soy tristeza, y soy invierno. Quiero irme, y terminar éste juego. Yo nunca debí estar aquí, o quizás sí, pues aprendí.
Sueños y personajes.
Necesito tiempo.
domingo, febrero 5
Creo que...
Aún conservo.
¿Quién?
martes, enero 24
Quizás.
Quizás si he llegado a ser hipócrita por el simple hecho de haber estado en ambos lados de la historia, pero, eso no se compara con lo tóxico que ha llegado a ser ése determinado grupo que sólo me causa náuseas y lástima. Viven del que dirán y del que harán, ojalá todo ése odio se convierta en mala suerte y que sus días no vuelvan a ser color transparente. Me encuentro con mi soledad, esa parte donde sé que hice bien y que no puedo ponerme mal. Quiero cumplir mis sueños y ser feliz lejos de todo éste desastre, la gente siempre me arruina el paisaje. Espero que cuando mueran piensen en mi antes del proceso y así podrán notar que yo soy todo, soy las ganas y más
domingo, enero 15
Caminé tanto.
Caminé tanto y olvidé de más pero cuando llegué, me volví a encontrar. Estaba repleta de buenos pensamientos, de deseos inciertos, de sentimientos perfectos, y ya no estabas, te había dejado atrás, en la parte inferior de mi cama, en ésa oscuridad que tanto tú evitabas. Siempre supe que era suficiente para ti y que ya no estés no logró que dejara de pensarlo, al contrario. Creo que nunca debimos suceder, tu no te alineas a mi ser, y yo no complemento eso poco que tú deseas tener. Me gustaría pensar en negativo, pero tu te has ido y fue lo mejor que me pudo haber sucedido. No quiero arrepentirme, pero lo pienso, creí que te quería y que tu me amabas en serio. Eres de los que ama fácil y rápido, eres de los que deja de sentir a ése mismo paso. No necesito amores que duran menos que un cigarro compartido, necesito amores que me hagan entender que es estar vivo.
Alguien rompió.
Nadie es la víctima de éste cuento corto, alguien rompió las páginas y dejó el final completo, hemos llegado allí tan rápido que cualquiera creería que no existimos. Yo te quería, no puedo mentir, pero cuando me heriste sólo pensé en huir. Mi primer pensamiento de éste año se cumplió, terminar lo que nunca realmente comenzó. No te odio, sólo siento lástima. Aún te quiero pero sólo por los buenos momentos, ésos que guardo en una caja con un papel que dice advertencia, porque sé que en cualquier momento me pondré mal porque creí que esto iba a durar. Olvidaré lo que te dije y olvidaré que existes, es lo mejor, tú eres feliz y ahí no estoy yo.
No eres más.
Pensé que eras como una buena película, pero, no. Eres más bien de ésos personajes que no agradecen las cosas buenas en su vida y sólo se enfrascan en las negativas. Así como lo era yo, así como dices que soy, así como dices que eras pero ya no. Te equivocas, algún día lo entenderás. Cariño, no eres más, eres eso que intenta ser y no busca permanecer, eres efímero, eres un día nublado pero imperfecto, eres de lo que esquivé, eres de lo que no quiero encontrarme otra vez. En el camino bonito no estarás porque no perteneces a las cosas perfectas que tiene la vida, eres el relleno de alguna película, eso que creen que de algo servirá pero que todo el mundo sólo logra ignorar. Que bueno que te fuiste, por favor, no pienses en regresar, te admiro, me lograste enamorar, pero yo también sé olvidar, y rápido, al mismo ritmo de tus sentimientos, ésos que quizás sean bonitos pero no duraderos. Espero que te encuentres con mis miedos, a ellos les agrada la gente como tú, ésos que huyen, ésos qué no son más.











