martes, febrero 7

Lo soñé.

Me he vuelto a obsesionar con alguien que no existe. Ya no es sólo lo que pienso, sino como lo expreso. Es él, el sin palabras, el que me deja notas y la comida en la cama. No sucedió nada la noche anterior, él sólo llegó y ni siquiera durmió. Nunca puedo verle porque creo que estoy soñando, y si abro los ojos, terminaré olvidando.

Quiero saber si piensa mi y el porqué siempre viene aquí. Quizás ya le conocí antes, quizás es él quien espera que yo le ame. No lo sé. Es perfecto, ya lo escribí ayer. Es perfecto porque sabe, es perfecto porque nunca estuvo con alguien. Soy tan vacía pero tan completa a la vez, soy yo quien espera por él. 

Necesito más de sus cartas, leerlas me causa una extraña felicidad, es como si él leyera mi mente y escribiera lo que yo quiero leer. Quizás también lo soñé. A veces creo que nunca estoy despierta, por ejemplo; ahora. Porque no sé ni lo que siento. No sé si estoy o estoy fingiendo.