domingo, mayo 21

No tengo a alguien.

Sé de muchas personas que escriben para alguien en específico.
Una musa; un ser que inspira, alguien que causa letras y que nunca olvida.
Pero yo no tengo a nadie. Sólo escribo sobre el dolor, el odio, la alegría, y sobre personas ficticias. Nada de lo que escribo es sobre alguien real y si así fuese, sería difícil de descifrar.