lunes, febrero 6

Quiero irme.

Quiero irme, pero quiero irme con todas mis letras, ésas que tengo por ahí plasmadas en hojas sueltas. Te sorprendería saber cuantas veces escribí, te sorprendería saber cuantas veces intente mentir. Soy buena escribiendo, y mala mintiendo. Soy buena entendiendo, y también huyendo.

He herido sin querer, con querer y con un alto nivel de culpa, pero al final, no me importa, pues creo en el karma, y de mi se ha burlado incluso cuando le suplico que basta. Quiero irme y dejar mis errores, quiero ser otra, quiero que me regalen flores.

El cuerpo cambia, la mente también, pero, a veces simplemente no somos el mismo ser. Me siento como Amélie, voy a cambiar sus vidas. No me creo superior, pues lo soy, pero algo es creer, y otra cosa muy distinta es hacerlo saber, sí, con ansias, yo no voy por ahí diciendo que soy lo mejor que existe, yo lo guardo para mis miedos y mis días tristes.

Sin embargo, insisto, quiero irme, quiero llevarme todos mis libros, ésos que leí, ésos que no sé si siguen ahí, pero quiero. Quiero tantas cosas y conseguirlas es un  reto. Quiero liberarme y estar en otro cuerpo.

Soy tristeza,  y soy invierno. Quiero irme, y terminar éste juego. Yo nunca debí estar aquí, o quizás sí, pues aprendí.