Nunca estoy donde me ves porque en mi mente aún es ayer. El ayer que me recuerda al futuro, al ayer que me inventé y quise repetir una y otra vez. No tengo quietud, pero al mismo tiempo tengo paz, al mismo tiempo me mienten y me dicen -tranquila, todo mejorará-.
Estoy viajando a lugares que me generan felicidad, estoy alejándome de personas que jamás debí encontrar, así va la vida, en un ir y venir, en un dejar y estar, pero, me siento estupenda, tanto que me apena, tanto que me causa miedo, quizás sólo sea una tregua temporal, y mañana vuelva a estar mal.