Necrosanto:
El mundo me pesa en el cráneo.
La sociedad es mi hermano, ese hermano mayor
siempre sometedor, molesto y asesinable.
A veces me provoca soltarme las amarras, pero supongo
que sólo puede soltármelas el otro: mi hermano mayor:
ése que no canta ni siquiera un mísero y desafinado
si bemol menor en una aburrida mañana de ruidos
toscos como martilleos lejanos.