regresé a una espera desinteresada, esa que siempre estuvo allí,
esa que siempre esperó por mi.
Regresé a la inocencia interrumpida, a hacer cosas que me
hacen sentir más viva, regresé a ése amor de película, ese
que me llena aunque sea mentira.
Regresé a los días en los que me amo, en esos que soy yo
y los demás son sólo parte del pasado.