lunes, febrero 6

Terapia.

Él era verano pero se complementaba con mi invierno, él era magia, arte, caos, amor... Él era todo y era nada. Era parte de mi imaginación, pues fui yo quien lo inventó. Me encuentro nuevamente frente al ordenador escribiendo letras para un ser que jamás existió, creo que no existes porque eres demasiado perfecto. Nadie quiere de esto, nadie quiere vivir en mis utopías, o quizás si, pero no son mi complemento, no quiero volver a intentarlo si no estoy segura de lo que quiero.

Me gusta la idea de que no seas real, así me evito las cicatrices, así me evito querer protegerte y terminar aburriéndote. Que no me considero un ser vacío, quizás de sentimientos pero no de momentos. EDEN y sus canciones me hacen alucinar, que estás, que no te vas, que a pesar de mis delirios siempre te quedarás.

Mi arte es inventarte, y tu arte es no existir, después de todo, sé que me equivocaré de nuevo, pues de eso se trata esto, escribir lo que no es cierto, por placer personal, por terapia para la inestabilidad.