Demasiada responsabilidad el permanecer cuerda. Demasiada responsabilidad sobrevivir. Esto no es para mí. Sólo quiero morir.
Sí, sé que hay gente que le va peor, pero, ¿qué culpa tengo yo de no ser fuerte y querer ver todo mejor?
Nada puede salvarme; ni los poemas, ni las canciones, ni las películas. Ni siquiera mi álter ego que a veces dejo salir.
¿Qué estoy haciendo aquí?
Ni en otro país puedo sonreír.
Nadie me extraña porque yo no lo hago. Alimento un cuerpo que no es mío, ya no me reconozco, quizás es porque he llorado tanto...
Los recuerdos me inundan el alma y mis lágrimas limpian la sangre derramada.
Sólo es drama...
Estaré mejor mañana...
O pasado...
O el lunes...
O nunca.