No sé qué me gusta más, si llorar o fumar...
Creo que fumar llorando.
Estoy jodida, amigos. Bien jodida. Creyendo que podía di hasta lo que no tenía, ¿para qué?, la respuesta la conseguirás en la página 3 del maldito libro que no dejarás de leer. Me pregunto quién me consiguió, me hubiesen dejado escondida; allí nada dolía.
En un país que no es mío y nunca lo será me encuentro perdida en lágrimas y cartas que no volveré a redactar, me pregunto, ¿así de dulce sabe la soledad?
Déjenme morir. A ver si por fin soy feliz.