Las personas siguen siendo personas luego de cometer mil y un errores. Sufren día a día hasta el dolor ajeno y por otra parte yo me alejo y no quiero ser constante en esto. Intento no juzgar pero admito que me entretiene criticar. Es normal. El punto es que no soy superficial, acepto a todo el mundo, los dejo ser y estar. Supongo que aún queda esa generosidad y humildad en mi que alguna vez adquirí. Es que a pesar de estar en éste mundo cruel, yo también sé lo que es querer ser. No importa que o quién, siempre me sentiré distinta, y aquí no tiene nada que ver con apariencia o gustos. Todo tiene que ver con la manera en la que veo las cosas. A veces creo que tengo un bloqueo emocional. Realmente no se me da el estar y amar. No puedo lidiar con eso. Y aún así creo que debo.