sábado, septiembre 5

Realidad.

Me gustan las segundas partes de las historias que casi nadie cuenta, que casi nadie escribe. Esa parte donde sufres y nadie se da cuenta. Cuando tu persona perfecta huye y te deja, te engaña y reemplaza sus - Te quiero - con un - Adiós y lo siento -. Al final no eres la única y realmente jamás lo fuiste, tu mente colapsa y tus venas sangran, donde el sufrimiento lento no te deja tiempo y sólo piensas en llorar y no volver a decir te quiero. Ya no quieres otro capítulo, mi mucho menos una historia nueva, quizás nadie quiera leer sobre el caos porque viven encerrados en un cuento lleno de colores y árboles pintados. Nadie quiere saber que su esfuerzo por permanecer fue en vano y que todo terminará mal y sin su persona favorita a su lado. Porque todos anhelamos felicidad pero hay que entender que está pequeña parte se llama realidad.