sábado, septiembre 5

No me gusta.

No me gusta el sol, odio el verano, la playa y los trajes de baño. Prefiero estar en casa, abrigada, sin poder hablar porque el frío congela hasta mis labios, quedarme ahí, pensando, amando, amando el momento porque para mi es más que perfecto, y un abrazo que calienta mi espalda y me hace sentir amada.