Era otra noche como esas en las cuales no puedo dormir pero está tenía algo diferente, algo que me hacía sentir insegura en mi propia habitación, el miedo me abrazaba, no le encontraba explicación, por mi mente pasaban escenas que nunca imaginé que llegaran a mi, son tan extrañas que ni siquiera yo las puedo explicar, sólo sé que tenía miedo, no quería estar sola, no quería tener la luz apagada, no quería ni siquiera cerrar los ojos. Quería hablar con alguien, quería hablarle de mi miedo y decirle que esa noche me abrazaba. No quería estar paranoica pero jamás sentí algo así, no sé si eran otras sensaciones nuevas que se viven en está edad, o era una idea que yo misma me había creado de tanto pensar. Al final sólo mantuve algo en mi mente hasta que por fin me quedé dormida, pero el miedo aún seguía, lo sentía simplificado como persona, de brazos largos que no pensaba dejarme ir, no sé si me protegía, o algo de mi quería.
martes, septiembre 29
sábado, septiembre 26
Ya cree veintitrés terapias para el olvido, tan fácil como caminar dormido.
No voy a enumerarlas, y sí, claro que soy buena con los números, pero no tengo porque demostrarlo. Quizás veintitrés terapias sean una sola, pero, el punto es, te he olvidado y sé porqué. Deseche los momentos vividos, los momentos reales, los momentos donde no estabas y en los cuales no querías estar. Aprendí a sacarle provecho a las desgracias, principalmente a las tuyas y encontrarlas. Aumente las expectativas y no llenabas ni la mitad de una, siendo sincera, desde el principio fue así. Recorrí por la mente de un ser sin recuerdos, tu memoria no existía y la mía guardaba cada momento, ahí me di cuenta que no eras más que un robot de tiempo completo. Fueron noches rebeldes y mañanas falsas, que se puede esperar de alguien que miente y siempre falla...
martes, septiembre 22
Después de todo.
Me invento historias que quisiera vivir, creo en cosas que sólo me hacen huir, soy la que no pertenezco, la que huye de casa, la que en las noches no llama, quisiera devolver el tiempo y remediar lo que he hecho, no sé si estoy bien o veo todo disperso. Reía en el vaivén de tus miradas, creía que por primera vez alguien me amaba pero la mentira siempre tiene boca y habla, después de todo no importa, amar es para olvidar.
Sólo quiero.
No sé si es cansancio o aburrimiento lo que siento últimamente pero quisiera devolver el tiempo y volver a vivir momentos, no quiero nuevos rostros que me hagan vivir las mismas historias, no veo la diferencia y no verla me come la cabeza, no importa lo que haga, siempre encuentro al vacío, al parecer es mi mejor amigo pues aunque no quiera siempre está conmigo. No necesito una historia de amor, necesito poesía que me haga sentir viva, pues hoy he muerto nuevamente y al parecer todos duermen y nadie llora, me encanta esa escena, donde todos duermen y las almas caminan solas. Cansancio y/o aburrimiento se mezclan con la rutina y es una bomba, un camino sin salida. Volveré a respirar, pero mientras tanto, sólo quiero descansar.
lunes, septiembre 21
He creído.
He creído y dejado de creer tantas veces como las que he respirado, me pregunto dónde está ese amigo que juro estar a mi lado, necesito fe, pues ya la he perdido, tanta maldad en el mundo mis sueños a oscurecido, necesito días de colores, necesito amores, mi familia se ha convertido en el centro de inspiración, esa fuente de deseos, esa magia, ese olor, me han amado tanto que ni en otra vida les podría reemplazar y aunque ellos no lo sepan, se siente bien amar.
sábado, septiembre 19
No hay quien...
No hay quien ocupe el lado vacío de la cama, que me abrace y me haga mantener la calma. No hay quien camine y tome mi mano, que me acompañe y evite que me haga daño. No hay quien me necesite y que por mi pelee, quien me bese y también me enseñe, y aunque no hay un quien, que haga que, prefiero seguir de pie y creer que, no importa que tan solitarios sean nuestros días, siempre hay alguien que traerá alegría.
domingo, septiembre 13
Hay poemas.
Hay poemas que pueden curar a los heridos pero también hay poemas que pueden matar a los vivos. Me he preguntado tantas cosas y tantas cosas me han preguntado a mi. No sé a donde a voy, no sé cuál es la respuesta de la pregunta del millón sólo sé que éste camino yace entre vías oxidadas, flores que no volverán a crecer, gente en la que no volveré a creer, y ahí están los poemas, los que curan, los que cuidan, los que matan, los que aman, se hacen preguntas, ignoran respuestas, justamente como yo, creo que no sé o finjo que es así mientras sé más de la cuenta, y esa misma cuenta se le suma mi tristeza, diminuta pero constante, ella se pregunta si me han amado antes, no lo sé, perdí la memoria hoy otra vez.
domingo, septiembre 6
Soy.
Soy un asiento vacío, soy una página en blanco, una canción sin nombre, alguien que nadie amo. Soy un barco de papel navegando en tus lágrimas, soy un día lluvioso, una canción de Soko, un poema de Neruda, un vestido roto, una foto y un café amargo, soy invierno pero también verano. Soy letras, soy poemas, soy lo que nadie ve, soy hoy pero también soy ayer.
No sé.
No sé quién está más loco, si el que escribe con locura o el que escribe sobre ella.
No sé quién está más enamorado, él que sufre por amor o el que da todo por él.
No sé quién es más hipócrita, él que habla a tus espaldas o el que dice que ya no te ama.
No sé quién es más débil, el enfermo que sufre en una cama o el que suicida o huye de casa.
No sé quién es peor mintiendo, si yo escribiendo o tú queriendo.
Lee esto todos los días:
Te invito a acompañarme a caminar, la noches es larga, te puedes quedar. Te abrazaré si tienes miedo y si me pides un beso, te lo daré con un te quiero. Soy buena para crear momentos y tú perfecto para estar en ellos. Siempre imagino cosas aunque comienzo a pensar que son recuerdos o tal vez sólo sueños. Como aquella vez donde te quedaste, pediste perdón y mi alma abrazaste. O aquella en la que fui a buscarte, me esperabas con alegría, me amaste hasta el otro día.
Acompañame está noche y lee esto todos los días.
Quiero:
Quiero una armónica, una pintura de Thomas Saliot y a ti.
Quiero un café con leche, una camiseta de Funeral Suits y a ti.
Quiero que llueva una semana, un abrigo de lana y a ti.
Quiero un libro de Pizarnik, un abrazo largo y a ti.
Quiero un paseo a caballo, un árbol en mi cuarto y a ti.
Por si se preguntan.
Por si se preguntan para quien escribo, no es para alguien en específico. Me concentro en lo no real, en ese espacio vacío que busca ser especial. Generalizo cuando se trata de aclarar y no va digerido para alguien cuando se lee singular.
Flashback? Relato: 2/1.
Nunca había golpeado a alguien tan fuerte como lo hice esa noche, mis manos estaban mojadas pues llovía como si no hubiese un mañana pero aún así podía ver la sangre. Yo sabía que le dolía, lo podía ver reflejado en mis manos y en sus ojos llenos de lágrimas preguntándose, ¿Por qué? , mis manos temblaban del dolor, era una sensación que me hacía sentir mejor que un beso, que un abrazo, que un te amo. Por un momento había olvidado lo que eso se sentía, ahora lo había despertado, y me encantaba tanto como el café y la lluvia mojando mi ventana.
Comprendí.
Lluvia hermosa y fría, tú que sin hablar me escuchas, te conté mis secretos y te los llevaste lejos, donde ni siquiera yo podía encontrarlos pero al mismo tiempo me ahogaste con ellos, no te pedí que fueses buena, sólo te pedí que comprendieras, eso hiciste, más que cualquiera. Agradecí el momento donde deje de respirar, ese momento donde si fue real. Ese era un sueño que yo nunca pude cumplir, entonces ese día comprendí que morir es vivir.
sábado, septiembre 5
Déjenme vivir mi etapa.
Creen que me conocen porque mi comportamiento puede ser similar al de otras personas, no me considero única pero, ¡Cállate! , déjame vivir mi etapa, arrepentirme y seguir adelante. ¿Acaso tú no tuviste dieciocho? , sé que sí y estoy segura que tú llegaste a actuar más infantil que cualquier persona en el mundo. Aunque realmente mi diagnóstico es sencillo: una adolescente más que todos creen que se quiere comer al mundo o que actúa como tal cuando realmente quiero pasar desapercibida, pero sigan perdiendo su tiempo creyendo que me conocen, sólo yo sé lo consiente que estoy de todo, incluso me culpo, y sé que en ocasiones me hago la víctima y me justifico diciendo que soy mujer, sólo es un viejo truco cliché. Deberían leer mi entrada: Un constante cambio, quizás entiendan más.
Admito.
Admito que me gusta el drama, ese caos, ese huracán que te hace sentir la villana de tu propio cuento pero el real, cuando todo es cierto y tienes material para justificar tus hechos, no como otras personas que se dedican a inventar, que aburrido, soy enemiga de las mentiras pero no te aseguro que todo lo que diga y/o escriba sea verdad aunque sinceramente no lo considero como mentir, yo sólo modifico verdades cuando es necesario, no me gusta mentir para quedar bien prefiero la verdad y quedar mal, que sea doblemente divertido porque yo le encuentro la diversión al caos. Realmente lo hago.
Yo sólo quiero.
Me gusta la parte cuando me dejan sola sin pedirlo, es como si me leyeran la mente y me ahorrarán el discurso de porque no es buena idea interesarse por mi y mucho menos insistir. La verdad es que me aburro en ese proceso donde al parecer están intentando conquistarme, y esa parte donde quieren actuar de la misma manera que yo por una especie de venganza me da dolor de cabeza y más aún si están esperando algo bueno de mi, pierden el tiempo, conmigo no funciona esa psicología inversa. Debo decir que no tengo ningún historial porque jamás he amado a alguien, recuerdo que una vez creí querer a alguien y me ahogo de la risa, al parecer el odio tenía un bonito disfraz. Las pocas veces que me intereso lo hago silenciosamente y no espero ni siquiera un hola, lo prefiero así, yo tampoco sé conquistar a alguien y menos con éste rostro. Me acostumbré a vivir sin las personas y/o cosas que quiero y soy experta en mantener lejos a las personas de mi, sólo quiero ahorrarles una mala experiencia. Es como si yo fuese una película de Ed Wood rodeada de películas de Quentin Tarantino y de Alfred Hitchcock, ¿Por qué me elegirías dentro de tantas buenas opciones? , yo sólo les ahorro el momento de la decepción y las lágrimas, dejemos esa parte para las historias que prefiero leer.
No tiene sentido.
No tiene sentido hablar de lo que te gusta cuando realmente a ninguna de las personas que te rodean sienten interés. Terminarás quedando como una/un maldita/o egocéntrica/o que sólo habla de si misma/o, escribe y algún momento van a leerte y entonces será porque tienen interés en ti, en saber que piensas, en saber que sientes y eso, es una de las cosas más bonitas que existen.
Realidad.
Me gustan las segundas partes de las historias que casi nadie cuenta, que casi nadie escribe. Esa parte donde sufres y nadie se da cuenta. Cuando tu persona perfecta huye y te deja, te engaña y reemplaza sus - Te quiero - con un - Adiós y lo siento -. Al final no eres la única y realmente jamás lo fuiste, tu mente colapsa y tus venas sangran, donde el sufrimiento lento no te deja tiempo y sólo piensas en llorar y no volver a decir te quiero. Ya no quieres otro capítulo, mi mucho menos una historia nueva, quizás nadie quiera leer sobre el caos porque viven encerrados en un cuento lleno de colores y árboles pintados. Nadie quiere saber que su esfuerzo por permanecer fue en vano y que todo terminará mal y sin su persona favorita a su lado. Porque todos anhelamos felicidad pero hay que entender que está pequeña parte se llama realidad.
Creo que...
Creo que en mis vidas anteriores me engañaron tantas veces como respire y eso explica el porque en esta siempre tengo la sensación de que me mienten, y de que se mienten. Aunque analizando bien el tema, vivimos un engaño, el miedo y las infinitas ganas de no ser repudiado se unen y juegan con tu personalidad, dejas de decir lo que piensas porque a alguien más no le parece lo correcto, ¿Dónde dejas tu "Yo digo lo que pienso"?, una vez más te estás mintiendo. No es ser imprudente ni cruel, es ser sincero, llevar tu esencia. Aunque en algún punto de nuestras vidas somos así, me incluyo porque yo también soy parte de la masa, del error, y de todo lo malo que se pasea junto con la mediocridad y la brisa. Sólo quiero aclarar que siento que todo lo que veo no es verdadero, que hasta un corazón sincero dice lo siento y te hunde más en su infierno.
Quería aferrarse a que sí.
Hace tiempo dedicaba horas de mi vida para escribir sobre y para alguien que no sabía si llegase a existir, una real perdida de tiempo, dirán. Pero es que realmente amaba hacerlo, es increíble porque tu mantienes viva tu historia, tú decides si tiene final, si es real o no. Una parte de mi sabía que no lo era, pero la otra quería aferrarse a que sí. Eso alimentaba mis expectativas pero de repente me perdí, dedique mi tiempo a algo real pero no sincero y abandoné aquello que quizás era falso pero placentero. Ahí fue cuando realmente perdí el tiempo. Pero para imaginar nunca es tarde, incluso ahora pienso que lo no real siempre será lo más sincero.
No me gusta.
No me gusta el sol, odio el verano, la playa y los trajes de baño. Prefiero estar en casa, abrigada, sin poder hablar porque el frío congela hasta mis labios, quedarme ahí, pensando, amando, amando el momento porque para mi es más que perfecto, y un abrazo que calienta mi espalda y me hace sentir amada.
Para Alejandra Pizarnik.
Quisiera escribir hasta morir lo que leer sus poemas me hace sentir. Ojalá le hubiese conocido, ojalá le hubiese salvado o simplemente hundirme con ella. Necesito más que sus letras, necesito decirle que no la quiero muerta, necesito protegerla, hacerle saber que puede abrir más de una puerta. La admiro tanto que la siento viva, la siento cerca. Yo también siento que no soy de éste mundo y que habito la luna con frenesí, mi jaula también se ha vuelto pájaro y no sé que haré con el miedo, mis ansias por huir son infinitas pero sé que si me voy, no sabré volver.
No es para que me entiendas, es para que lo sientas.
Realmente no sé que me pasa, está soledad me abraza y yo, yo tan sola y sin ganas de nada sólo me lamento de no entender cuanta tristeza me amarra, no puedo moverme pero tampoco quiero, sólo juego a que no entiendo para poder sufrir en silencio, no te preocupes, no es la primera vez, ayer también sentí que alguien no estaba cuando realmente era yo a la que imaginaban.