domingo, junio 15

Siempre he sido de las personas que ridícula y patéticamente sienten más y mientras más siento, más me arruino. Mientras más doy, con menos me quedo pero supongo que de eso se trata todo. No pensar en lo que hay después, no pensar en lo que habrá mañana, solo sentir, amar, dar, observar.

Si pudiera cambiar algo de mi sería mucho y nada, un acto desesperado me entorpece demasiado pero ésta noche entiendo todo mejor. Entre la calma de mi ser y la agonía de lo que ya no es me pregunto dónde terminaré yo. Según el tiempo lo cura todo pero el todo parece mucho cuando no hay nada que curar, imaginemos que nos vamos a otra ciudad donde los sentimientos se enfrían y solo basta con llorar. Entre el cielo oscuro y las luces de navidad recuerdo las canciones que cantaba, los amigos y las palabras, los amigos y las mañanas.

Quizá mi versión soy yo sin estar enamorada. Quizá mi versión soy yo cuando no hay nada.

¿Qué será de mi?

¿Viviré o solo me iré?