lunes, junio 9

Emilia

Emilia sentada en el balcón mirando el horizonte con una triste canción se pregunta dónde están las personas que alguna vez amó, no porque las extrañe sino solo por curiosidad pues añora cada día que exista su persona real, alguien que esté en sus peores momentos, alguien que la llame un domingo por la noche y le invité un café, una película o le envíe una linda canción. Ella siempre ha entregado todo de sí misma y al final del día solo se encuentra sola y vacía. Cero notificaciones y un correo del condominio, debe pagar las cuentas e ir de compras al supermercado donde siempre ve gente de la mano, familias felices, y loquitos robando, ella también se pregunta si algún día habrá un portarretrato en su sala cuya foto no es alguien que no está. Las velas y el incienso decoran la habitación, se cocina algo rico que podría ser para dos. Termina un libro y escucha ''ven y canta una canción que te haga sentir contento, has dejado de lado muchos buenos momentos, ahora solo sientes un dolor en el pecho'', una lágrima corre por su rostro decepcionado, duele que nadie esté cuando por todos ella ha dado. La vida es así, se dice así misma pero una pizca de esperanza dentro de su corazón la anima. Emilia duerme entre canciones y  una lluvia fría, al despertar al día siguiente cumple con sus responsabilidades y va al cine, nunca se había sentido tan completa como cuando termina una buena película, su hermana la llama y le pregunta cuando la va a visitar. Emilia promete ir pero sabe en el fondo que no quiere estar ahí. Aprende a hacer todo sola, desde ir al cine hasta ir a cenar, parece que el mundo ya no es tan solitario, se refugia entre canciones y textos de extraños. Los días pasan y algo en su corazón sana, aprecia los detalles y el frío que hace que todo sea mejor, visita a su hermana y juega con sus mascotas. Hablan de amor y recuerdan cosas. Emilia ya no es tan triste, Emilia solo vive. 


Luego de un tiempo de sanación, se muda a una casa, ya no tiene balcón pero adopta a un perro al cual llama ''Canción'', un nombre un tanto peculiar pero suena mejor que ''Ramón''. Tiene sus plantas y compra flores, ya no hay canciones tristes, solo es ella. Sus padres la visitan y toman café, hace nuevos amigos y viaja con ellos, Emilia está amando de nuevo. Y en el mejor momento aparente conoce a alguien especial, coinciden como nunca antes. Al parecer en su corazón florece algo lindo, él le demuestra que la ama y nunca más vuelve a llorar, ya no hay salidas a solas, ya hay alguien que la abraza y le cocina su comida favorita. Canción está feliz porque ahora serán 3,  y él tan dulce la mira como si fuese un hermoso amanecer. Así se siente el amor, pensó. Los besos en la frente y las tomadas de la mano por plena avenida mientras llega el invierno y entre nieve y café caliente, Emilia se siente amada una tarde del jueves.