sábado, enero 2

Me estreso.

Me estreso demasiado. Creo que no hay un día en el que yo pueda estar tranquila y simplemente sonreír. Es como si todo lo bueno huyó y se encontró con algo mejor que simplemente no soy yo.

Me duele la cabeza de tanto pensar. De tanto darle vueltas a asuntos que no van a volver a pasar. Quiero dejar ir cada cosa negativa que me aturde y que los recuerdos del ayer desaparezcan como mi sonrisa, esa que en algún momento sí existía. 

Siempre pido perdón porque la vida es injusta y alguien debe hacerlo. Me preocupo tanto por los demás que sus desgracias no me permiten sonreír de nuevo.