El inicio de un año nuevo y mi cumpleaños cerca es motivo para estar triste y querer llorar hasta febrero. Ya nada es igual. Ya no está mi mamá.
Nunca voy a superar el estar lejos. Ni siquiera aunque hable todos los días con ellos. Perdón papi, sé que eres la persona más fuerte del mundo y debería aprender de ti pero lastimosamente solo soy un fracaso y una pérdida de tiempo. No piensen en mi cuando no esté.
Perdón por tantas tristezas pero es que la vida es injusta y me causa mucha molestia.
Algún día me reiré de esto. Así decía cuando tenía 11...ya casi serán 24.
¿Dónde está la felicidad?