domingo, enero 31

El chico del pelo largo.

Había una vez un chico que tenía el pelo tan largo que todos creía que era mujer, pero a él no le importaba. Él amaba aquel atributo que le hacía llamar la atención. Era rojizo y ondulado. Parecía de revista.

Tantos tatuajes como ganas de no existir. Sus pecas y su sonrisa peculiar. Él. 

 Sus problemas alimentos y sus problemas con las drogas eran su compañía más oscura cuando quién estaba detrás de la puerta no lo quería. 

Él pensaba y creía que nadie podía quererlo además de sus gatos. Eran su familia. 

Era especial, brillaba hasta al respirar pero él no lo sabía, él sólo se odiaba cada día. 

Trabajos de mierda, días de angustia. Su única amiga mil mensajes le escribía. 

Él solo estaba bajo su cama llorando hasta que fuese la hora de ir al trabajo. Todo se volvió un caos. 

"Solo espero que estés bien, amigo. 
Quiero que sepas que siempre contarás conmigo"... Eran las cartas que recibía pero él jamás leía. 


Al final no estás solo. Solo haz cerrado la puerta y le subiste el volumen a la canción más ruidosa que tienes en tu playlist.