miércoles, septiembre 28

Estoy molesta.

No estoy triste, estoy molesta. Estoy molesta con la vida y mi desinterés por el querer ser mejor. Prefiero estar triste que molesta porque el estar triste se arregla, el estar enojada no, me resulta tan difícil como creer en Dios. Quiero hacer todo bien, quiero por primera vez creer. Mi cuerpo cansado me pide que lo deje aquí y mis ojos tristes me suplican que me vaya a dormir, no puedo ganar ésta batalla cuando mis manos quieren escribir lo que mi mente espera. Necesito ser bella. Necesito querer a quien me quiera.

jueves, septiembre 15

Cuando comienzo...

Cuando comienzo a extrañar(te) , pienso en lo que no me gustaba de vos, y no importa, termino peor.

Cuando comienzo a extrañar(te) , me encierro en la caja mágica que construiste con tus esperanzas, y no importa, perdí.

Cuando no sé qué escribir me invento sentimientos, te invento a vos, me invento a mi.

Y no te puedo escribir, y no te puedo buscar, porque ya no sé dónde estás, ya no sé si aún me esperas.

Ya no hay que, ya no hay quién.

¿Así te quedarás?

Tu pelo desordenado
Tu sonrisa cansada
Tu mirada perdida y tus manos tan blancas....... ¿Dónde estás? , escribo en éste papel algo bonito sobre ti, ¡Léelo! , ¡Corrígeme! , sé que está mal, pero es que me cansé de creer que lo que hago esta bien. Me estoy confundiendo con palabras que escribí antes
Quiero hacer de éste escrito un caos
Quiero escribir como si no supiese hacerlo, ¿así me entenderás? ,  ¿así te quedarás?

No hay un ser.

Quiero empezar de nuevo.
Quiero vivir y no quejarme de ello.
Está necesidad de escribir me encanta, es lo que siempre soñé.
Quisiera celebrar con velas y vino, quisiera despertar en tus brazos y sentir que conocí el infinito.
Yo siempre regreso a lo que escribí.
Yo siempre comprendo que es mejor no estar aquí.
No hay un ser que me haga querer, no hay un ser que me haga creer.

No sé.

No sé lo que escribo, o para quién lo escribo.
No sé lo que veo, o en dónde me encuentro.
No sé me dijo alguien una vez, y otra me dijo tal vez.
Quizás soy una isla desierta, quizás yo misma cerré todas las puertas.
Quizás o no sé, no deberían ser y hoy y será, siempre perdurarán.
No hay días en que no quiera hacer, aunque no parezca, lo intento.
No me gusta calificar al resto pero sé que ellos me ven como un 0.
No me gustan las normas, yo escribo como me sienta cómoda.
No sé, tal vez y jamás, se parecen a quedarse y no estar.

Aprendamos a ser, y seremos.

No quiero escuchar, ni leer, más comentarios negativos sobre el resto. Aprendamos a dejar ser y seremos. No hay que confundir ser honestos con ofender. No hay que creer si no sabes en qué. Vamos a madurar. No quiero estar despierto y ver como todos están fingiendo. No quiero sonreírle a un extraño y ver que luego alguien le hace daño. No quiero ver éste mundo acabar sin que las personas que quiero cumplan sus sueños. No quiero tantas cosas pero soporto otras. Así funciona éste mundo frío e inútil. Después de todo siempre he pensado que quien quiere ser, que sea, pero aprendamos a ser de la mejor manera. Ese es el primer paso para llegar lejos. O es lo que yo pienso.

Todos queremos.

Todos queremos cambiar el mundo porque creemos que nuestra visión de ella es la correcta pero pienso gravemente que no es así. Todos aún tenemos cosas que aprender y así quizás, crear una visión real y necesaria para todos. Hay cosas, personas o situaciones que te hacen cambiar de parecer a cada segundo, ¿Cómo puedes no estar tan seguro? , la presión social, las guerras, el machismo, el racismo y hasta las religiones. No preguntes, sólo lee. Así como no debemos creer en todo lo que sale en la televisión, tampoco debemos creer en lo que dicen las personas. No soy la persona más inteligente que existe, una vez lo pensé, una vez casi lo fui pero hoy sólo soy igual al resto.

No quiero mirar...

No quiero mirar a la gente porque comienzo a hacerme ideas, es normal cuando tu mente siempre piensa. Ya no más de eso. Quiero preocuparme por lo que es realmente correcto. Debo comenzar a plasmar con exactitud lo que necesito en mi futuro porque que triste sería llegar allí y estar todavía aquí. No sé si me explico. Como y camino rápido pero el interesarme no va al mismo ritmo. No finjo no ser normal porque no lo necesito. No me etiqueto porque me parece inmaduro e incorrecto. Sólo puedo decir que siento un asco que va y viene por el resto. Incluso, por mi. Quiero ser de ésas personas que cambiaron el mundo. No sirve de nada soñarlo y no lograrlo. Espero llegar lejos y si no es así también espero saber lidiar con ello. Se que sabes a lo que me refiero.

Está es la parte de...

A veces sé que hago todo mal, pero eso no me impide cerrar los ojos y soñar. Hoy estoy en un lugar que nunca creí alcanzar y así mismo no me siento orgullosa pues soy lo que nunca quise ser. O quizás sí. Está es la parte de la película donde el personaje principal reflexiona profundamente acerca de la vida y toma una decisión importante. Pero, creo que la decisión me tomó a mi. Tengo tantas cosas por escribir pero mis manos se paralizan en ese preciso instante y me hago la pregunta si he llegado a amar antes. Siempre digo que no, porque no recuerdo haberlo vivido y las cicatrices del ayer no me duelen hoy, por lo menos una cantidad razonable de ellas. Qué ironía estar sentada en el lugar que ayer dije que era habitado por las personas que no saben que hacer con su vida cuando hoy siento que se lo que realmente quiero. Y quizás ellos también sólo que no intentan pertenecer, y admito profundamente que amo eso.

Repetir lugares.

Repetir lugares consecutivamente ayuda a crear relaciones con los otros. No es ningún secreto. Los patrones para mi no eran lo primordial, luego comprendí que yo soy uno que genera muchos. Mis días se diferencia por un mínimo detalle ya que para mi mala suerte son una copia de otro. Con más quejas, con más ganas de no estar. Me gusta el trayecto de mi casa a la universidad, me gusta sentir el frío y el café tibio en mis labios, me gusta ver como todos van de un lugar a otro. Es la ciudad caótica lo que nos marea y en el fin de bajarnos de ahí, no sabemos donde quedamos. Quiero días diferentes con gente que no crea que lo es. Necesito liberarme de éstos malos hábitos y mirar hacía otro lado. No necesito más días malos.

domingo, septiembre 11

No sé si fue el crecer...

No sé si fue el crecer en una ciudad calurosa lo que me hizo convertirme en la fan número uno de los días lluviosos, no sé si eso era lo que me ayudaba a formar parte del mundo. Septiembre de un año que no era como los anteriores, el mundo exterior ya no podía hacerme daño y frente a un ordenador mi rostro era más pálido. Comencé a escribir sin sentido y mis letras le di un motivo. Una canción tan triste como un poema de Pizarnik y un silencio tan perturbador que me paralizaba mis manos en el momento de continuar, y fue cuando una vez más comencé a pensar...Era tan buena en ello, no sé cómo antes me escondía del cielo. Salí a caminar como de costumbre y me detuve a mirar una casa abandonada, entré, sabía perfectamente que estaba mal pero mi curiosidad pudo más. No había nada, ni nadie, pero, de repente, apareciste tú, cuyo cabello estaba más desordenado que mi vida y tu piel tan pálida pedía colores, pedía vida. Dijiste que me habías estado esperando y fue cuando comprendí que sólo era uno de esos sueños que me querían hacer creer que era parte de otro ser humano no tan complejo.

sábado, septiembre 10

Relato: la extraña de la tormenta.

Llovía como nunca antes pero eso no me impidió salir a caminar como lo hacía diariamente. La lluvia me empapó completamente luego de dos minutos de haber salido de casa. Me dirigí al parque que fue mío alguna vez, y allí fue entonces cuando te vi. Tu cabello mojado por aquella tormenta y tu rostro despreocupado porque era sólo lluvia me hablaban a gritos. No pude acercarme porque siempre he sido de las que temen. Simplemente te observé. Me sentí una desquiciada pero disfruté analizar cada parte de ti debajo de aquella tormenta. Era la primera vez que veía a alguien tan despreocupado y feliz después del caos que había estado dejando la ciudad en los últimos días. Me recordaste lo que era una sonrisa. Y por eso te seguí. Tenías una casa tan grande que imaginé que tenías esposa e hijos, y realmente no me equivoque. Pero, algo si noté. Eras joven, casi de mi edad, entonces no comprendía porque poseías aquél lugar. Me fui e investigué por varios días, y descubrí que eras el hijo de un importante ministro y aquellas personas sólo eran familia que recién conocías. Eras nuevo en la ciudad y yo moría por hacerte conocerla. El día del café a las 2:40 , fui yo quién te lo pagó. No pude acercarme. Siempre he creído que no soy suficiente para alguien más. Verano del año siguiente, ya sabía más de ti que de cualquiera. Yo sé que estabas cansado de éste acoso pero es que sabía que si me veías, me podrías terminar ignorando. Ya han pasado dos años desde aquél día y aunque hoy estés a dos pasos de mi en éste momento. Jamás sabrás que fui yo quien te quiso sin conocerte del todo. De repente puedes enamorarte de alguien, no es tan difícil y espero que lo logres. Quizás cuando leas esto ya esté muy lejos. No quería irme pero yo no soy quien decide aquí.

Posdata: la extraña de la tormenta.

viernes, septiembre 9

Habitación del 502.

Tu silueta se dibujaba en la habitación del 502, yo me preguntaba si existías o si simplemente esa era yo. Creí escuchar una voz que susurrando me decía: encuentra lo que no perdiste y terminarás como siempre quisiste. Nada tenía sentido para mi. Como hoy. Como siempre. La tenue luz me arropaba y mis manos frías ya no sangraban. El pantalón azul que tanto te gustaba estaba en una esquina repleto de cucarachas. Sentí asco y seguía sin entender. Con el tiempo comprendí que era lo que nunca vi. Una canción sin nombre merodeando por el lugar, y cuando menos imaginé, allí estaba él. Enojado con la vida y conmigo, porque le abandoné en sus días sin sentido. Me sentí culpable como otras veces y al final noté que todo ésto estaba en mi mente.

Quiero querer.

Quiero querer a quien me quiere de verdad. Quiero querer a quien se quede y cuando despierte sea su rostro lo primero que tenga presente. Realmente quiero tantas cosas, y al final no quiero queriendo a nada. Qué vacío tan vacío, y que mar tan plenamente frío. Quiero ser, pertenecer y poseer pero no sé. No sé si estoy para lidiar con el mundo o no sé si el mundo está para lidiar conmigo. Creo que soy de las que no arriesga y eso no me llevará a nada. Sólo a días disfrazados de buena apariencia. Estoy triste porque intenté pero al no saber, lo arruiné. Qué triste es ser yo, un ser con rostro que no se cansa de decirse no. Quiero caminar tomando tu mano fría y que cuando sea medianoche, me jures estar aunque en las noches sea yo quien se esconde.

miércoles, septiembre 7

Soy de ésas personas...

Soy de ésas personas que se sienten mal por sus actos, sean bueno, o sean malos. No dejo de pensar en lo que pasó y me detengo en lo que podría suceder. Son cosas tan normales que jamás creí que podía hacer. Supongo que crecí. No quiero lamentarme más. Quiero vivir y disfrutar un jamás. Tengo mil tazones para quedarme, así como las tengo para irme, pero hoy he decidido, que sea lo que deba ser y no me importa quien sale herido. Quiero permanecer y vivir experiencias inolvidables, de esas que te hacen crecer, de ésas que te hacen querer creer. Yo no sé que está bien o que está mal, perdí la cordura en éste lugar.

viernes, septiembre 2

Aún así creo que debo.

Las personas siguen siendo personas luego de cometer mil y un errores. Sufren día a día hasta el dolor ajeno y por otra parte yo me alejo y no quiero ser constante en esto. Intento no juzgar pero admito que me entretiene criticar. Es normal. El punto es que no soy superficial, acepto a todo el mundo, los dejo ser y estar. Supongo que aún queda esa generosidad y humildad en mi que alguna vez adquirí. Es que a pesar de estar en éste mundo cruel, yo también sé lo que es querer ser. No importa que o quién, siempre me sentiré distinta, y aquí no tiene nada que ver con apariencia o gustos. Todo tiene que ver con la manera en la que veo las cosas. A veces creo que tengo un bloqueo emocional. Realmente no se me da el estar y amar. No puedo lidiar con eso. Y aún así creo que debo.