viernes, agosto 19

Creí sentir.

Algunas veces creí sentir y quizás fue así. Hoy no lo niego pero me hago creer que no fui parte de ello. No lamento ser cruel a veces. Lamento seguir estancada y huyendo como si alguien me estuviese persiguiendo. El romanticismo que creí llevar por dentro se ha marchado o tal vez fue una ilusión, pues lo romántico me ahoga y el afecto me decepciona. No sé si ser un ser tan exigente no me hace aceptar ese tipo de afecto de cualquier persona. Vivo deseando más. Vivo creyendo que puedo tener más. Quisiera ser alguien y viceversa, pero es que quien me quiere para bien en algún momento le lastimaré. No confío en mi, ni en mis sentimientos. Un día digo te quiero y al otro me estoy yendo. Así soy. No estoy preparada para eso. No es cuestión de sexualidad. No es cuestión de personalidad. Sólo es algo que yo intento descifrar.