jueves, diciembre 31

Luego...

Luego él dijo que lo hacía porque lo inspiraba a hacer cosas que no haría sin eso y yo trataba de entender pero realmente no quería, y luego el otro con tono de persona que quiere cuidarte me pidió que jamás lo hiciera y yo entendí que el estar ahí no era para mi, minutos después confirme mi duda, él me dijo que me fuese, que me alejará de ése lugar, que me alejará de él porque me quería cuidar, entonces comprendí que mi inocencia no estaba interrumpida y que aún había gente que en ella creía, pero no podía irme, no quería dejarla a ella ahí, entonces noté como me miraba y no eran ojos de te odio porque eres especial eran ojos de te amo porque les haces entender que eres la mejor en esto, entonces yo me sentía la única estrella en el cielo y ellos me miraban y me hacían sentir pura, caminamos y el sol ya estaba por salir y aquél chico de cabello rizado me dijo adiós y su amigo cuya voz no había escuchado en toda la noche dijo lo mismo y agitó su mano como símbolo de despedida, quedamos nosotros, un poco mareados, un poco hambrientos y a la vez sedientos, entonces me sentí sola pero feliz, porque aquél chico que quería cuidarme abrazaba a aquella amiga que una vez creí ver morir, y ella, la de los ojos hermosos que me hacen pensar en una canción de Halsey iba con su mano entrelazada en la del chico que creía amar, no te quedes atrás me dije a mi misma pero era hora de dejar de brillar, era el momento de verlos amar, entonces salió el sol y volví a ser yo, esa chica insegura que escribe cosas que a veces no suceden y que con sonrisas hace creer que en su mundo nunca llueve.