A veces te sientes solo y te gusta, otras veces te desagrada pero también existen veces donde sientes soledad y sed de ser acompañado. Un abrazo, un beso, una conversación, una sonrisa, un suspiro, algo. Y no está mal sentirte así, está mal estarlo y no aceptar compañía por el simple hecho de que prefieres engañarte a ti mismo. Está noche me siento de esa manera, siento sed, sed de alguien que no conozco, sed de algo que quizás no sea bueno, sed de amar y también ser amado. Hace falta alguien a tu lado cuando tienes ganas de saltar, no para que te diga que no lo hagas, sino más bien para quedarse allí contigo, buscándole lo hermoso a lo sin sentido. Y cuando tienes sed y no hay quien la calme, qué más puedes hacer que dormir y soñar. Soñar con esa compañía que alegra tus días, soñar con arte y con fuegos artificiales que se ven hasta en Marte. Porque no hay más remedio para combatir la soledad que justamente soñar ( amar ).