miércoles, agosto 5

Nada.

Tu casa se me hace tan extraña, no la puedo recordar, pero tú te me haces tan similar que no te puedo olvidar, creo ya nos hemos herido antes, en otra vida, quizás. No quiero parecer dramática pero te volveré a lastimar, no te asustes, estoy cuestionando si esto es real, nunca me había sentido así, con ganas de no querer morir, es el efecto colateral que alguna vez llegué a encontrar, no somos malos, sólo pésimos amando, creemos querer, creemos poder pero al final, nada, absolutamente nada, es real. Ni siquiera estás letras a las que no les encuentro finalidad.