En mi mente estoy en una casita en el bosque escuchando folklore y llorando como niña pequeña pensando en todo lo que he superado hasta ahora pero si de algo estoy segura es que mi esencia de persona triste no me deja ir, es como si la tristeza fuese mi mejor amiga y aunque me quieran hacer creer que es de quien debo alejarme es quien al final del día me arropa y me dice que aunque sonría, ella siempre estará aquí. Ella siempre me hará sentir menos sola, quizá mas comprendida.