lunes, diciembre 3

Estoy existiendo.

Hay una alarma que no entiendo. Mi reloj de mano suena todos los días a la misma hora. Son las 22: 09 y el no deja de sonar... Me pregunto, ¿tendrá algo que ver con la realidad?

Me duele el cuerpo, y siento no poder más. Sólo escribo y pienso en el arte de luchar.

Creo que estoy en sinfonía. Con una armonía que antes desconocía.

Ya no queda nada del ayer, sólo fragmentos que intento no reconocer.

He vuelto.
Estoy existiendo.