lunes, diciembre 3

Descubrí.

Tenía tiempo queriendo escribir.
Escribir sobre esos personajes que estuvieron rondando en mi cabeza. Que aunque parezca, ya no me interesan.

Intenté volver. Recuperar lo que pude ser. No funcionó. Ya aprendí que es un adiós. Ahora puedo escribir sobre lo siguiente. Sobre mi vida estos 6 últimos meses.

Descubrí que extraño más a mi familia. En idiomas que no comprendí pero sé que también existían.
Descubrí lo importante de no abandonar. De ayudar a alguien y sentirte más.
Descubrí que los sentimientos son efímeros. Que un día le interesas a alguien, y al siguiente ni siquiera te han visto.
Descubrí que quiero amar, pero también entendí que no existe un humano capaz de soportar.
Descubrí que estoy más cansada de lo que demuestro, que un día dejaré de estar, y no será algo nuevo.
Descubrí que nadie está dispuesto a quererte. Que sólo quieren algo de ti y luego irse como si nunca hubiesen pertenecido.

Qué cruel es el mundo cuando no tienes amigos.
Qué cruel es la vida cuando alguien no ríe contigo.

Aprendí.
Viví.

Ahora sólo quiero confiar más en mí.
Ahora sólo quiero entender que nunca tendré a alguien que me quiera y me acompañe a ser.