La gente cree que la depresión no es real. Que es algo que las mujeres inventan sólo para manipular. Pero, los invito a verme llorar. Creo que no hay nada más real que alguien llorando en la oscuridad.
Y así se fue el año que me enseñó a madurar. A creer en mí y luchar. A luchar cada día aunque me duela hasta respirar.
Cierren la puerta. Dejen de molestar. Ni siquiera quiero verme al espejo para confirmar que soy real.
Sólo lloro cuando llego a casa. Ya no sé qué es comer. Le hago creer a todos que mi vida es fenomenal. Que escribo lindo y que no soy superficial. Pero, la verdad es que ni siquiera me conozco hasta que comienzo a sangrar.
Descuida. No es literal. No te asustes. Esto es temporal. Lo repito desde que tenía 11. Y mira que ya casi son 22. Pero si se puede diría ella, él, ustedes...