El frío ya no es frío.
Y repito una vez más que ésto es lo que más podré amar.
Observo la ciudad despiertan. La ciudad en la que unos aman y otros sólo cierran la puerta.
La ciudad que no es mía pero que me dice hola, ten un buen día.
La ciudad que me ha visto llorar. Y que me hace preguntarme qué más haré mal.
Me siento totalmente viva.
Me siento como esos que suspiran e inspiran.
El dolor se ha ido. No puedo verlo más.
Ella habla cosas sin sentido y yo si más que hacer sólo sonrío.
Ojalá entendiera que no puedo tenerla aunque crea.
A lo lejos veo las luces titilar. A lo cerca está Andrea hablando sin parar.
Yo debería ser cantante pero soy muy poco tolerante.
La terraza arropa el miedo que está detrás y creo que sí Dios existe debe creer que soy marginal.
Amigos, no llamen al 911, llamen a las 3 de la mañana y cuentenme de sus vacaciones más bonitas, de que la luna es fría y de que estoy divagando sin parar.
Quiero saber qué es que te amen de verdad.
Donde nadie está. Donde la poesía camina y el mar es sólo una utopía.
Amen(me) aunque no sea real.
Crean(me) que no me quiero suicidar.
Llamen(me) aunque crean que es tarde.
Abrazen(me) aunque ya nada sea como antes.