Cada día siento que puedo menos. Existe un trabajo que odio y consume cada parte de mí. Cada instante que quiero huir es una lágrima que en algún momento descubrí. Mi cuerpo cansado quiere dejarse llevar. Tal vez por una ola, tal vez por la inmensidad. No importa. Sólo quiere dejar de estar. Es que si tú lo sintieras entenderías lo difícil qué es luchar. Me duele tanto el corazón. Cómo si eso fuese posible. Como si eso fuese de color. Ya no quiero más esta vida, pero tristemente es con lo que tendré que lidiar. Hasta el final. Hasta un final absurdo que alguien más no querrá presenciar.