No hay un día en el que no quiera llorar, regresar, amar.
No hay un día en el que me pregunte, ¿hasta cuándo con éste dolor y ésta maldita soledad?
Sé que no necesito a alguien. Porque alguien engaña.
Sé que no necesito amor. Sólo necesito estabilidad y un poco de atención.
Sé que no necesito nada más. Nada más que estar con mi familia y sentir que son felices aunque el barco se esté desarmando.
Necesito paz.
No la conozco y ya la empecé a amar.