No importa cuántas personas he besado porque quizá a nadie he amado.
No importa cuántas veces he mentido porque al final yo misma mis mentiras me he creído.
No importa quién me amó porque al final no me importó.
No me importa quién me lastimó porque al final silenciosamente esa persona se quebró.
No me importa hacer creer que no siento nada porque al final nadie cree que soy buena y que lloro por las noches porque recuerdo las malas palabras.