Corriendo en una habitación oscura, tengo espasmos a través de los sonidos, una canción de Morrissey o algún blues del sur. Las drogas sólo ocultan el sentimiento que no quiere irse realmente. No encuentro amor en el fondo de una copa de cristal. Y no sé lo que tengo hasta que se ha ido. Y no sé a quién amar hasta que estoy perdida. Y no sé cómo sentirme hasta que los momentos han pasado. Me gustaría vivir como si estuviese hecha de cristal. ¿Es ésto lo que realmente imaginé?
No tendré 21 otra vez.
En la neblina trato de ver los colores, y los problemas de repente tienen más de un sentido y la forma en la que he estado viviendo harán que termine en una tumba pronto.