viernes, mayo 25

Quizá no sea, pero puedo ser.

Quizá no sea la más bonita, ni la persona más simpática e increíble que exista pero eso ya no me importa, al final, sólo quiero estar sola.

Descubrí que para el amor no estoy preparada. Que sólo debo pensar en luchar y esperar que las cosas sucedan cuando deban pasar.

Me alegro por los que aman y no engañan. Me alegro por la gente que merece más. Me alegro por mis heridas que algún día van a sanar.

Cosas que extraño y me hacen llorar en un día soleado.

Hoy voy a escribir sobre las cosas que extraño y me hacen llorar en medio de un día soleado.

Extraño despertar en mi cama, escuchar a mi mamá gritar y hacerme sentir mal porque no quiero entender que no sé qué es hacer las cosas bien.

Extraño llorar en mi habitación, creer que Dios no existe y el amor me olvidó.

Extraño ir a la universidad y hacerme creer que estudio algo que amo de verdad. Ver gente reír y odiar.

Extraño estresarme por cosas que son tontas ls verdad.

Extraño sonreír en medio del humo y al alcohol. Creer que ser joven es lo mejor y que nadie me amará como sé amar yo.

Extraño a mi familia bonita, esa que me hace feliz aunque nunca se los diga.

Extraño a la gente real. No a la que encontré en medio de un camino frío y lleno de maldad.

Extraño tener paz. Esa de despertar y ver a mis papás.

Extraño lo que creía ser. Extraño amar como nadie ama y conformarme con lo poco que me solían dar.

Extraño esa vida mediocre y el pasado que aún no asimilo pero quiero olvidar.

Extraño sentirme en casa y tomarme las cosas con calma y creer que todo bien estará.

No me importa.

No importa cuántas personas he besado porque quizá a nadie he amado.
No importa cuántas veces he mentido porque al final yo misma mis mentiras me he creído.
No importa quién me amó porque al final no me importó.
No me importa quién me lastimó porque al final silenciosamente esa persona se quebró.
No me importa hacer creer que no siento nada porque al final nadie cree que soy buena y que lloro por las noches porque recuerdo las malas palabras.

Algún día contaré la historia real.

Quisiera escribir más bonito. Sin menos drama y más lírico pero no insípido. Quisiera escribir tanto sobre mis tristezas, pero es que eso es lo que me representa.

Soy masoquista por naturaleza. Me gusta verme mal porque sé que después no dejaré de pensar y sonreírle a todo lo que se me cruce por el frente.

Al llegar aquí nunca supe que iba a suceder. Tenía otro tipo de expectativas que ya no recuerdo. Debo confesar que las peores cosas las viví en éste país, pero también las mejores. Aprendí tanto que siento que quiero más, pero supongo que es hora de buscar otro lugar.

No sé qué sucederá. Sólo sé que la ciudad me hace llorar. Llorar de felicidad. Porque conocí y fui feliz y en medio de ella descubrí que el mal existe y te abraza cuando no te das cuenta. Que la gente es mala y más de lo que uno piensa. Pero que también hay gente que se preocupa por ti y no espera nada a cambio. Gente que merece el cielo y espero lo consiga. Gente que me merece paz y espero que la viva.

Algún día contaré la historia real. No sólo la triste sino la de la felicidad.

lunes, mayo 21

Siempre hay gente.

Siempre hay gente que está de más. Gente que lo único que quiere es verte mal, porque sí, porque ése es su único motivo en el mundo. Porque no saben para qué existen, y por inercia hieren.

Siempre hay gente que me dice que debo cambiar. Que lo que soy asusta y no merece que alguien se quede. Gente que está podrida. Que el odio les consume y quieren que el resto esté peor.

Gente que te mata a cada segundo y disfruta verte sangrar y sentirme confundido.

Gente que desearía no conocer jamás.

Pero, aún no he aprendido del todo a diferenciar.

Gente que me dice que no es como pienso. Que el mundo no está yendo a mi alrededor. Que debo crecer pero ellos hablan y hacen el mal en nombre de un Dios.

Pero ahí voy. Conociendo al diablo en rostros distintos. En palabras que nunca creí que él podía conocer.

viernes, mayo 18

Reflexión del 18

Cada día un error distinto, un problema más, y ahora me pregunto, ¿qué más me podrá pasar?

Mientras más escucho el "todo estará bien", peor se ponen las cosas.

Creo que nunca me había sentido tan mal como me siento ahora. Quizá no deba importarme qué piensa la gente de mí y si tienen una mala idea de lo que soy, pero lo hago. Porque no soy lo que creen ser, pero ya no puedo cambiarlo sólo debo mejorar yo e intentar salir de ésta.

Me siento perdida sin ninguna opción. Me siento rota intentando fingir que no soy yo. Lo único que quiero para mí es paz pero qué difícil conseguirla cuando todo me sale mal.

Me han dicho que esto sólo es el trailer de lo que vendrá. Tengo que ser fuerte y no sé por dónde empezar. Quiero ser fuerte pero me duele cada herida y es difícil de sanar.

No sé cómo terminen las cosas, sólo les pido perdón. Perdón por dejarles entrar en mi vida y hacer que las suyas fuesen más oscuras.

Quizá es verdad. Quizá estoy loca y sólo debo aceptar mi realidad. O quizá no, quizá sólo deba madurar más. Quizá nada es como creo pero aún se puede soñar.

Fracase entre los libres, y hoy me estoy ahogando en un vaso que ni siquiera está lleno. Es que soy de los frágiles, de los buenos para nada y de los que mueren jovenes a causa de una mala racha.

Pero intentaré ser mejor. Intentaré salvarme y decirle al mundo que aquí estoy yo.

Yo para más.
Yo para que nadie más me vea llorar.
Yo para seguir adelante y reírme de los que me trataron mal.
Yo para ser feliz.
Yo para creer que todo lo puedo si existe la magia en mí.

viernes, mayo 11

Ya no me quedan lugares para llorar.

Y la nostalgia me persigue, entonces lloro donde no hay que llorar.

Entonces muero, cuando no hay que dejar luchar.

Entonces creo, cuando no debo confiar.

Entonces pienso, cuando sólo debo actuar.

Entonces, ¿qué?

Si me voy lejos, ¿me buscarás?

5 am

Corriendo en una habitación oscura, tengo espasmos a través de los sonidos, una canción de Morrissey o algún blues del sur. Las drogas sólo ocultan el sentimiento que no quiere irse realmente. No encuentro amor en el fondo de una copa de cristal. Y no sé lo que tengo hasta que se ha ido. Y no sé a quién amar hasta que estoy perdida. Y no sé cómo sentirme hasta que los momentos han pasado. Me gustaría vivir como si estuviese hecha de cristal. ¿Es ésto lo que realmente imaginé?

No tendré 21 otra vez.
En la neblina trato de ver los colores, y los problemas de repente tienen más de un sentido y la forma en la que he estado viviendo harán que termine en una tumba pronto.

Me siento tan sola.
Tan vacía.
Tan ya no más...

Les juro que éste año será el final.
Ya no puedo continuar.
No quiero seguir luchando si vacía me siento.
No quiero sonreír, ni tampoco seguir existiendo.

domingo, mayo 6

Personas que siempre estuvieron.

Sólo han existido dos personas que creo que me han amado. Me han amado porque yo no les amé. Les dejé entrar y ni siquiera sé porqué. Él tenía razón. Quizá sólo porque nadie más me amó. Sí. Han sido dos. Y sí están leyendo ésto es porqué saben que nunca nadie más me mereció. Quizás no fui la mejor persona. Quizá les dejé entrar porque no había de otra. Pero, estoy segura que no importa a donde me lleve la vida o toda esa basura ficticia, sé que él y ella estarán ahí. Porque en mis días más tristes me intentaron hacer feliz. Aunque no les pertenecí, fue suficiente hacerles saber que me hacían feliz. Gracias por los días bonitos y perdón por los daños. Sé que encontrarán a alguien que los ame demasiado. Y si no saben sobre quién escribo por lo menos quiero que sepan que alguna vez me hicieron sentir que vivir era lindo.

Aunque debería revelar sus nombres sólo diré que él era esa persona que me tomó en cuenta desde el inicio. Desde que comenzamos a estudiar algo que nos hacía sentir algo bonito. Y a ella, a ella la conocí por ahí, o mejor dicho, ella me conoció a mí. Y créanme, siempre estuvieron para mí. Creo que nunca les merecí. Pero si están acá y saben que estoy hablando sobre ustedes; ¡Gracias por todo y espero verles algún día, lejos de todo éste caos y lleno de gente que me olvida!

Reinicios no cumplidos.

Este es el año de los reinicios no cumplidos.
El año de la soledad y los días prácticamente no vividos.
El año donde realmente no quiero estar.
El año donde sé que hay algo que está mal.
El año donde sólo quiero escapar.

Amigos, ¿Dónde están?
Cierto. No existen. Ni existirán.

No me siento cómoda.
Quiero paz. Pero, ¿Cuál es ésa paz?
Sólo quiero quedarme en casa.
Sólo quiero sentir que alguien no miente y me abraza.

Despertado como quien no quiere despertar.

Había despertado como quien no quiere despertar. Como quien quiere ser amado y amar. La tristeza me acompañaba otro día más. Otro día más haciéndome sentir mal. Sí. Es cierto. Lo peor de la soledad es que sigo estando conmigo. Necesito algo de ruido. Mi imaginación no está para tanto. No está para imaginar que hay alguien aquí. Quiero huir. No sé si deba regresar. No sé qué me hará reaccionar. Necesito un abrazo. Un abrazo real. Estoy sola; completamente rota. Necesito a mi mamá. Necesito a mi papá.

Quiero escapar.
Ya no puedo más.
Ya no quiero aparentar que tendré un bonito final.
Ya no sé qué más pensar.

Nota de la semana y el querer huir.

Me gusta leer los escritos que hay en toda la ciudad. Demasiada ganas de no estar. Creo que estar rotos no es tan malo. Siempre hay algo que nos motiva cuando estamos cansados. Mi motivación es mi familia porque estoy en el momento en el que viajar por el mundo me parece ridículo. Siento que cuando lo logre sentiré un gran vacío. Porque sí. Los sueños que se hacen realidad también duelen. También te colocan nombres y te piden que te quedes. Quisiera decir que soy feliz aún cuando ciertas cosas se me hacen fáciles pero realmente siento que no nací para seguir. Demasiado drama. Demasiadas de querer huir.

Nota de la semana

Últimamente todo me está saliendo mal, mi pregunta es: ¿Cuánto tempo más podré aguantar?

El estrés me arropa y las ganas morir no salen de mi mente y me hablan en varios idiomas. Creo saber que quiero pero aún así no encuentro motivación y me quiero rendir. No hay nadie aquí que me diga que me calme, que puedo resistir. Demasiado tiempo para pensar, pero, ¿realmente puedo continuar?

La misma pregunta en demasiados sinónimos. La misma pregunta y aún está el demonio. Él me está mirando. Mientras fuma. Mientras llora. Creo que también le han hecho daño.