jueves, febrero 22

Soy más manías que persona.

Suelo ser exagerada y creo tener siempre la razón pero aún cuando no, lo acepto, y respeto al resto.
La gente suele decir que estoy obsesionada con la depresión y el suicidio, quizá sea algo cierto, por eso creo que nací para esto. Ser poeta y odiar al resto. No me gusta denominarme, no me gusta llamarme como otros lo hacen, pero yo sólo trato de romantizar todo, así me gusta, así me obsesiono. Quizás muchos hayan lidiado con grandes problemas que los llevó a la depresión, también yo, y hoy por hoy soy mejor gracias a lo que nadie más de mi conoció. Solía ser desordenada pero aprendí que es el peor hábito que alguien pueda poseer, hoy por hoy si conozco a alguien que es participe de ello, quiero huir. Me da estrés con facilidad. Odio el ruido, odio las canciones sexuales en inglés, me causa gracia que le llamen música a eso y exista gente que se desviva por ello. Me gusta el café, y en ocasiones odio que me guste. Pero es que es algo que siempre compartí con mi familia y ahora hacerlo siempre me hace creer que estoy con ellos. Uno en la mañana, uno por la tarde y quizás dos para la cena, así es como sobrevivo a vivir sin anestesia. Me encanta el ají, es algo que heredé de mi papá. Odio el pan pero aún así lo como. Exagero de emoción con las cosas que me gustan, para mí es lo más preciado, lo que me hace ser y sentirme extasiado. Odio tomar café en vaso, odio ir al baño y que no le hayan bajado, odio las injusticias, los prejuicios y las malas noticias. Odio casi todo que no hacerlo me resulta hilarante. Odio caminar detrás de gente que lo hace lento. Odio caminar con gente que se queja por hacerlo. Odio el racismo, odio el machismo. Odio a los hombres que creen que lo saben todo, odio a las mujeres que van por ahí rompiendo corazones. Me gustan las flores, los chocolates y el aguacate. Me gusta cuando digo cosas bizarras de mí y luego alguien las recuerda. Es lindo saber que alguien te presta atención. Me gusta escuchar pero también hablar. Y sino hablo contigo, es porque me caes muy mal o simplemente no me das comodidad.