Los live de Halsey me hacen regresar a diciembre, a ése día en específico donde sentía que todo parecía una película, cierro los ojos y sonrío deseando que suceda de nuevo, era algo más que perfecto. Ellos sólo sonreían y vivían el momento mientras yo le buscaba sentido a todos los objetos. Me sentía infinita. Me sentía primero yo y luego el resto del mundo. Así debería ser siempre. Pensé. A veces escribo lo mismo una y otra vez, quizás sea una terapia más que encontré. Algo me hace odiarlo todo y al mismo tiempo me siento bien pero en un segundo me invento historias que mañana olvidaré.