domingo, julio 31

Hoy no me conozco otra vez.

Mi habitación tiene más historias que contar que mi yo interior. No sé cómo es que sucedió. Todo rima porque mis sentimientos les dieron vida. Un, dos, tres, llámame cuando ya no esté. Un, dos, tres,  recuerdame cuando no sepas quien eres otra vez. Quiero vivir esa vida simple y especial que de niña me hacía sonrojar. No quiero a alguien que me ame. Sólo quiero a alguien que pueda ser feliz con lo que yo pueda darle. Somos seres mágicos en un mundo totalmente distinto al nuestro pero poco a poco nos hemos acostumbrado porque ya no hay remedio que seguir y no quedarse a un lado. Salí de un libro. O el libro salió de mi. No sé. Hoy no me conozco otra vez.

Tengo un grave problema.

Tengo un grave problema con la sociedad. Es ella la culpable del deterioro de la humanidad. Necesito desechar historias y consigo mil y un personas. No quiero ser parte de tu arte. El engaño. Lo he llamado de esa forma porque así lo ven muchos. Qué oscuro se convirtió éste mundo. Mis labios rotos sangran porque sí y tus manos frías recorren mi rostro en busca de un sí. No quiero saber de ti, ser incompleto que una vez dijo te quiero. Escuché mal, lo siento. Todo lo que escribo me confunde. No sé si realmente lo he vivido o sólo es mi imaginación la que juega conmigo. Ya no importa. Recuerda estás letras cuando ya no esté porque quizás sea lo único sincero que dejaré. No revises mis cuadernos viejos. Allí no sabía quién era, ni lo que realmente quiero.

Los lives...

Los live de Halsey me hacen regresar a diciembre,  a ése día en específico donde sentía que todo parecía una película, cierro los ojos y sonrío deseando que suceda de nuevo, era algo más que perfecto. Ellos sólo sonreían y vivían el momento mientras yo le buscaba sentido a todos los objetos. Me sentía infinita. Me sentía primero yo y luego el resto del mundo. Así debería ser siempre. Pensé. A veces escribo lo mismo una y otra vez, quizás sea una terapia más que encontré. Algo me hace odiarlo todo y al mismo tiempo me siento bien pero en un segundo me invento historias que mañana olvidaré.

Me gusta la gente.

Me gusta la gente que ama, hace o vive por el arte. Me gusta la gente que ve al mundo de una manera distinta. Me gusta la gente que no se calla aunque muchos se lo digan. Me gusta la gente que no le tiene miedo a existir, la gente que sonreí porque sí. Me gusta esa gente que va por ahí siendo quien realmente es, y no oculta sus dolores, ni sus grandes problemas, al contrario, la gente que los enfrenta. Me gusta esa gente que no hace comentarios negativos sobre los demás, esa gente que provoca amarle sin final. A veces me gusta la gente cuando es de éste tipo. Qué lástima que no les conozca, pues para mi todo es ficción y no precisamente escrita en un libro.

domingo, julio 24

Estoy escribiendo sin escribir.

Mi habitación huele a café y las mismas canciones se repiten una y otra vez. Tengo ojeras y estrés, son la 1 AM y te estoy pensando como ayer. Últimamente trato de dormir pero pensar tanto me aleja de aquí. Eres lo que no encontré, eres lo que siempre creí querer, no sé de qué estoy hablando, hoy también estoy delirando. Me niego a dormir, no quiero tener pesadillas que me hagan despertar. El ruido y el frío me generan más insomnio y en el ir y venir me quedé pensando en cómo estarías tú conmigo en algún momento obvio. La ansiedad y la paranoia me están desgastando los labios que deberías estar tú besando. A veces denomino alguna actitud mía como borracha del sueño y en éste momento estoy repleta de ello. Esto no tiene sentido. Yo no quiero a nadie y siempre estoy en un constante olvido. Soy viento y soy alguien que cree no estar herido. Son tiempos difíciles para los soñadores, frase épica que describe a cualquiera. Necesito salir de aquí. Necesito dormir. Estoy escribiendo sin escribir.

martes, julio 19

Hay demasiada.

Hay demasiada gente bonita en el mundo, hay demasiada gente que ni siquiera se fija en ello porque cree que ser bonita es cuestión de físico. No me importa como luzcas, realmente me importa más lo que pienses, lo que seas, porque al final es eso lo que me llena. Hoy un diecinueve de julio de un año caótico y triste me encuentro en un lugar que conozco pero no soporto y que por cuestiones de ocio me obliga a estar aquí. Siento que me falta el aire y no estás aquí. Necesito un amigo, necesito a gente que si se interese en mi. Lo que me rodea esta a medias y sin darme cuenta soy más contradicciones en letras que una persona correcta. No me importa a que ritmo se mueva el mundo, no me importa si soy yo quien está mal, solo quiero cerrar la puerta y no abrirla jamás. Escribo letras a raudales, siento que si no lo hago me estaré matando. No necesito ser salvada, necesito no estar. Hoy es otro de esos días donde no me conozco y la tristeza se me nota a través del enojo. No confío en mi. Yo también dije que me quedaría pero me fui. Yo también mentí. Yo también herí.

Ya me canse.

Soy un caso perdido y al mismo tiempo el caso me perdió a mi. Es estúpido pensar que alguien más me podrá reparar. Ni siquiera sé si sirvo para eso aunque los demás no están de acuerdo. El amor es escaso en éste tiempo de reconstrucción, es como un edificio demolido sin ninguna historia, es como caminar hacía atrás, es como detener el tiempo y no intentar cambiar. Odio al mundo y el me odia también, las personas que creía querer hoy no están y mañana me olvidarán. Me duele la existencia de un ser que yo inventé, me duele el sueño que creí tener. Letras y letras. Al final soy lo que nadie piensa. Y ahora estoy en silencio y es él quien me ahorca, ahora estoy durmiendo y soy yo quien no quiere despertar de nuevo. El tiempo se mueve a un ritmo similar al que llegué a conocer y son las canciones las que me hacen querer. No sé. Ya me canse de decir que no quiero existir. Ya me canse de vivir.

Ya me aburrí.

Al final me encuentro siendo la que huye, la que se esconde, la que sin más ni menos siente. Me siento en un capítulo que es el favorito de alguien y que desde alguna parte le da a repetir una vez más. Es como si fuese alguien similar a mi, a quien le divierte la desgracia y entre un montón de causas no se cansa. Extrañaré cada parte de mi cuando ya no esté y si me dejan, podré observar a la gente que en mi piensa. No quiero sonar tan deprimente porque en realidad en éste preciso momento me estoy riendo, no a carcajadas pero si algo que se compara. Me gusta el frío que atraviesa mis miedos y el miedo que sin más ni menos me hace gritar lo siento. No sé porque me contradigo tanto, no sé porque al final termino siendo lo que nunca quise ser. Es el karma, lo sé. Quiero cambiar tantos aspectos de mi que pensar en ello me fastidia y a mis letras le causan ladilla. No comprendo que hago aquí. Es la hora de no existir. Escribo mientras la gente se mueve a mi alrededor, es como si no supieran quien soy. No sé quien me lee. No sé quien me entiende. No quiero más de mi. Ya me aburrí. 

jueves, julio 14

Te perdí como esa vez.

En mi investigación personal me he dado cuenta de que el 99% de las personas detestan auto-medicarse e incluso visitar algún doctor en casos de emergencia. El ser humano por naturaleza odia que le digan lo que debe hacer y más a ésta edad, en ésta época. Viviendo la juventud imprudente y contradictoria. Vamos por ahí intentando conseguir la gloria. Odiando, amando, engañando, curiosamente todo termina en ando, ¿y si yo no soy lo que alguien está buscando? , egoístas y deprimidos, vivimos el mundo que nos dio motivos. Hoy por hoy me encuentro en la nada, analizando gente, encontrando algo elocuente. No sé cuantos escritos más tendré acerca de que odio éste lugar, no me imagino totalmente viva si sigo acá. Despierta, querida ciudad. Estoy un poco psicótica, caótica, paranoica y en el ir y venir me encontré en ti, y en el ir y no volver, te perdí como esa vez.

sábado, julio 9

Quiéreme aún...

Necesito un viaje a un no lugar, otra vez. Donde me invente una historia y ser feliz hasta luego de las 3. Prometo no hablar si te molesta, prometo quedarme si eso a tus sentimientos le interesa, prometo dejar de prometer porque al final no escribo para nadie y eso es lo que a mi me genera desinterés. Estoy segura de que quien yo quiero que tolere éstos escritos, ni siquiera sabe que escribo. No existe pero si es así, lo es. Volveré a ser lo que fui, a escribir sobre ti, ser inexplicable, que a lo largo de los años me ha hecho inventarle. Necesito un cálido abrazo que me recuerde marzo y me lleve hasta octubre porque es ahí donde comienzan las historias, según yo, según alguna otra. Quiéreme aún cuando no esté y quizás mi escritos te logren proteger.

Sábado.

Sábado por la noche con la opción de perderme en alcohol y sonrisas hipócritas, analizando a la gente, creyendo que no mienten. Realmente no es lo que necesito hoy. Sólo quiero dorm(mor)ir. Éste sentimiento me genera ansiedad, perdón, más, quiero nadar en mis inseguridades y pedir ayuda por si alguien viene a salvarme, pierdo el apetito y para mi ya no existe un sabor, un olor, sólo soy yo, un ser humano que no sabe de que época es. Luego está mi otra yo, la que quiere emborracharse y reírse como nadie. Está es la parte donde alguien debería golpearme. No sé ni que escribo, no sé si realmente vivo. Siempre menciono cosas que no tienen sentido y la gente se cansa o se aburre se mi con o sin motivos. ¿Qué se supone que debo hacer? , no es pregunta, no necesito ayuda.

Pienso más...

Pienso más de la cuenta, creo creer y realmente ni siquiera sé lo que puedo hacer. Pienso en mis días como si no tuviesen remedio y luego de ello, me encierro. A veces quisiera devolver el tiempo, pero mi reloj se detuvo y no tiene arreglo. Mis manos sueves y mi corazón áspero, me pregunto que se sentirá lograr algo. Quiero ser magnífica y conocer el mundo, escribir un libro y besar solo a uno. Éste entorno me enferma y despierta en mi cosas que hacerlas me causarían problemas. No sé si estoy loca o ya lo estuve, a veces el viento me abraza y el silencio me escupe. Quizás lo único que quiero es arreglar a todos para así entonces, ver como son y no lo que esconden. Me he estado amando pero al mismo tiempo odiando,  quiero ser algo. Decir que no tengo miedo me causa miedo pero más aún es sabiendo que te perdí sin estar perdiendo. 

Esta noche.

Esta noche quiero escribir como si no hubiese un mañana, como si éste fuese mi último día y mi única necesidad sería escribir. Me siento tan felizmente triste que explicar tal sentimiento no podría ser comprendido sino lo viviste realmente. Quiero sentirme así para siempre, incluso si realmente mañana es mi muerte. El para siempre va más allá. ¿acaso no te lo enseñaron? ,  no quiero equivocarme de nuevo, no quiero intentarlo y alejarme por creer que no es lo que quiero. Realmente necesito quedarme conmigo misma, realmente necesito descubrir quién soy. No quiero creer. Ya lo intenté. Se me van las letras, pero no quiero atraparlas, ellas vuelven, como yo a ésta casa.

viernes, julio 8

Soy nadie.

Me gusta ese momento en el que está por amanecer, me gusta encontrarme y volverme a perder, en mis intervalos de dolor se ha desatado la locura y en mis noches más frías leí bajo la luz de la luna, me gustan los acontecimientos inoportunos, el océano y el número uno. Trato de no rimar pero al parecer ya el control no está. Necesito días grises, canciones eternas y personas correctas. No quiero no estar pero tampoco quedarme, es como si todos mis amigos fuesen de otra parte, nunca entienden, nunca escuchan. Me siento triste y no es tu culpa. Soy lo que mi madre sabe y lo que no me dice que soy, soy lo que leí en un libro el cual no reconozco hoy, soy el invierno en verano, soy un ciego en un barco, soy yo, soy nadie.

miércoles, julio 6

Siempre quiero más.

Quisiera conocer a alguien a la antigua, que se tome el tiempo necesario para conocerme, comprenderme, quererme, que me haga sentir segura, que no me haga creer que soy una estúpida. Es difícil, lo sé, pero no imposible. Quizás algún día. Que me haga sentir especial y me haga escribir letras sin parar. Nunca es suficiente para mi, porque siempre espero más. Siempre quiero más.

Un poco.

Me decepciono un poco todos los días por razones como que mis altas expectativas me hacen esperar demasiado y cuando recibo poco, no es suficiente. Veo al ser humano en su día a día, a su alrededor sus defectos y su falta de alegría, estamos tan jodidos, que creo que necesito parar. Me preocupo demasiado. No existo.  Crítico lo que no quiero ser, pero tampoco vivo como debería vivir. No escribo para que me entiendan, escribo para algún día leer lo que en algún momento pensé. Le tengo miedo a perder los días, le tengo miedo a no estar cuando la vida sea mejor. Creo en lo que no es cierto y aunque crea que le conozca, ni siquiera sé si no es un sueño. He caído de nuevo. Espero encontrar un ángel de nuevo.

Estoy cansada de éste lugar.

«I'm tired of this place, I hope people change». Escribió alguien una vez. Comprendí que no había una frase que identificara más mis días que esa. Realmente estoy cansada de este lugar, para mi todos son iguales, en el mal y en el buen sentido. Todos mienten,  todos juzgan, todos culpan. Es difícil permanecer en éstos tiempos, es difícil creer y pensar que no terminarás herida. Advierto al mundo de la infelicidad humana pero a ellos no les importa, ellos aman de todas formas, o eso creen hacer. No puedes creer que amas cuando lastimas, no puedes creer que amas, cuando estás llena de mentiras. Huyo de cada cosa que se compara con el estar, la gente siempre te va a engañar. No necesito que la gente me diga que necesito amar, no necesito que la gente crea que estoy mal. Necesito libertad, necesito felicidad. No compañía. La compañía cansa, cambia y traiciona. Es mejor la soledad, ya te conoce y no te abandona. Quizás algún día deje de pensar así pero, mientras, exijo huir de aquí.