El cielo es una acuarela e imagino poesía magnética en él. "Momentos, la vida es un serie de momentos, uno tras otro, van hasta el final". Sí, realmente es así, y éste era uno de ésos momentos, donde me pierdo, donde me encuentro, donde escribir me resulta un álter-ego. Me había mirado como nadie mira porque sí, y yo había comprendido que sus ojos me querían decir -siempre estaré aquí-. Me sentí viva por un momento, y escuché asleep como cuando la escuché por primera vez, una y otra vez. Creo que nací para esa canción. Creo que él me había convertido en lo que yo no quise ser pero ya me estaba amando. Luego, me volví a perder y lo que estaba diciendo, escribiendo, sintiendo, ni siquiera tenían rostro y conocimiento. A veces me aprovecho del sentimiento que me haya transmitido alguna película, algún libro, alguna canción, y es que, ¿cómo no hacerlo? , a veces creo que no soy real y soy la suma de lo que he llegado a encontrar.