Hay días en los que me pregunto, ¿qué hago aquí? , y hay otros en los cuales ni siquiera siento que existí. Hoy es un día de ésos, donde me siento cansada y no sé si estoy viviendo. La tristeza es eterna y el dolor es opcional, según yo, dicho está. No quiero quedarme en casa, no quiero despertar y seguir siendo humana. Ya ni siquiera sé que hacer con el miedo, ni siquiera sé para qué sigo existiendo. Ya no soy tan buena como lo solía ser, ya no colecciono frases bellas como solía hacer. Es como si poco a poco dijese adiós, es como si mi corazón no estuviese latiendo y esto sólo fuese una ilusión.