miércoles, octubre 21

Delirio.

Tomo el autobús, está nublado, pero de repente veo a través del vidrio como comienzan a caer diminutas gotas, que van creciendo y un viento frío congela mi cuerpo, las personas que solían estar ahí conmigo extrañamente desaparecen, me pregunto si es un sueño o lo estoy viviendo realmente, me recuerdo fría y durmiendo, en otra vida desperté y continué huyendo, ahora estoy aquí, sola, en un autobús que se conduce solo y el viento me congela pero un susurro me calienta. -No estás sola- , escucho decir, me pregunto si es un fantasma o un ser humano, me cuestiono pues ya mis manos no parecen manos, ¿seré yo el fantasma? , ¿o será que me volví a quedar dormida encima de esa mesa color púrpura que tiene mi doctor? , no sé ni siquiera de lo que hablo, comienza a hacer sol y todos están ahí, compartiendo, fingiendo, creyendo. Qué aburrido ser tú, porque perteneces ahí, a la inutilidad del vacío, quiero matarte para darte vida eterna y hagas las cosas que creíste que eran patéticas.