viernes, julio 24

Ser sin nombre, sin rostro.

A veces me pregunto si de verdad existes, estuviste, estarás. Recuerdo esas noches de desvelo donde escribía que me traías el cielo, hay que resaltar que fueron muchas, letra tras letra eran para ti, ser sin nombre, sin rostro. Justamente pienso en el encuentro, en el momento inoportuno, en el sitio no ideal, pero pienso más en tu mirada, porque deseo ver tu alma, tocarla y sentirla, porque tú, tú me robaste sonrisas, curiosamente me hiciste fantasear, me hiciste creer que me podía enamorar, no fue real, ni siquiera la cuarta parte de la mitad. Pero sigo pensando en el encuentro, esa parte no real que se puede hacer realidad.