Se ha cumplido 1 mes de tu partida y me cuesta creer que esta ahora es la vida. Te recuerdo tanto en lo que fue y en lo que pudo ser. Gracias por permitirme ser parte aunque muchas veces falté. No me importa lo que digan los demás ni cómo se sientan... Solo me importa nuestro vínculo y nuestras conversaciones inciertas.
Gracias por ser mi amigo. Gracias por haberlo intentado.
Esto no es el final. Vives en cada atardecer y en cada recuerdo donde sonreías dulcemente como la primera vez.
Gracias por ese CD de Green day y ese ánimo que siempre intentaste darme. Estábamos rotos. Tú lo entendías.