Amigos se van, y otros vuelven. Gente que me quiere y otra que no soporta verme. Familia rota y un montón de canciones que me recuerdan cuando la vida era linda y no llena de noches tristes. Quién me manda a mí a hacer todo mal... Quién me manda a mí no pensar más allá.
Todo es difícil. Y tal vez todo sea mental pero vaya que delirios el perderme en marzo y encontrarme en noviembre en el pasto de alguna gran ciudad.