domingo, agosto 9

No valen la pena los días malos.

Tenía algunos escritos del 15 de Junio que decidí eliminar porque ya no me siento bien con lo que llegué a escribir. Qué tan hundida estaba en esos pensamientos que los creía como si fuesen más real que yo misma. No sé si me explico...

Decidí mantenerme ocupada en otras cosas y el tiempo pasó volando. Aprendí a entender y a aceptarme un poco más. Estoy bien con eso. O quizá sí mejor que antes. 

No vale la pena quedarse con los días malos como si fuesen un trofeo.