domingo, agosto 9

Estoy mejor.

Querido amigo

Espero que estés bien y que todas las cosas que quieras lograr se puedan cumplir pronto.

Hace mucho que no sabías de mi pero realmente ya sabes que cada vez que me pierdo es porque la estoy pasando muy bien o simplemente muy mal...pero creo que eso también cambió. Primero te pondré en contexto ya que hay muchos escritos que desaparecieron. 

Este año no empezó de la mejor manera, muchas decepciones, problemas familiares, problemas de pareja y sin duda problemas conmigo misma. Sumándole el desempleo y la pandemia: El caos. Todo se convirtió en una sopa de tristezas y ansiedad, no podía dejar de sentirme mal conmigo misma y mi alrededor lo cual no solo me causaba daño a mi sino también a otros.

Era un círculo vicioso en el cual yo siempre terminaba perdiendo y sintiéndome mal. No sé qué me llevó a cada cosa, solo sé que sucedía una y otra vez. Era angustiante. No amaba, no me dejaba amar, no podía sentir nada más que odio y ansiedad.

Y de repente un día decidí darme un tiempo, tiempo fuera de las redes sociales, tiempo fuera de demostrarle a la gente mi vida, tiempo para conocerme, tiempo para reflexionar, tomar decisiones y para entender que lo importante es el ahora, no el ayer, no el mañana. Sin duda  comencé a sentirme mucho mejor. De una cosa iba a otra y de repente el tiempo pasó volando y ya podía sentir una gran diferencia. Obviamente sucedieron cosas o tome decisiones que me llevaron a lograr tener más confianza tanto en mi relación como conmigo misma y algunas personas a mi alrededor. Comencé a sentir que estaba formando algo así fuese a la distancia y se que las personas que he dejado permanecer o entrar a mi vida han sido para alegrar mis días. Estoy agradecida, principalmente con Carlos porque él siempre está para mí y que quizá hemos tenido diferencias en las que puede sobre exagerar, él... Al final es mi familia. La única persona que está para mí en este lugar tan lejos de mí hogar.