A veces sólo necesitamos que alguien haga ruido a nuestro alrededor para que no podamos escuchar a nuestros miedos. Alguien que caliente el café y no se preocupe si está demasiado dulce o demasiado caliente porque sabe que igual te lo tomarás pensando en las canciones que alguien más te dedicó y no fue precisamente quién te lo sirvió. A veces sólo necesitas a alguien que cierre la puerta al salir porque sabe cuánto odias eso. A veces sólo necesitas a alguien que prepare tu comida favorita porque sabe que eso te haría tan feliz como una película de SW. A veces sólo necesitas a alguien que te lea sus citas favoritas de Julio Cortázar. Alguien que esté ahí cuando llueve y el agua entre por las ventanas. Alguien que te vea sonreír y piense que eres la creación más perfecta que alguien pudo crear. Sí, sólo falta alguien que alegre los días de caos y gritos internos. Alguien que se quede a pesar de tus miedos.
Sólo hace falta alguien...