domingo, abril 10

Paz.

A veces podemos encontrar paz en cosas tan sencillas, hoy me siento aferrada a un marzo que no terminó, a una carta que no se envío y a un beso que jamás se pensó. Somos lo que somos por un montón de razones, escribió alguien una vez, hoy en día desconozco qué es una razón y ni siquiera sé si existe tal escritor. Pierdo el tiempo fantaseando con días nublados, pues la ciudad me ahorca y nadie puede evitarlo. No quiero más de éste infierno, pues los demonios se aburrieron de éste proceso y en ello a mis amistades le causaron miedo. No te llames poeta y mucho menos maldito, no hieras a alguien que ya está herido, no te conviertas en lo que alguna vez odiaste porque entonces ni siquiera tú mismo podrás salvarte.