El frío adormece mi lado vulnerable y las llamadas sin contestar se vuelven constantes, ¿algún día podré amarme?
No quiero ser un triste recuerdo, no quiero ser la amargura de alguien que me amó un sábado cualquiera
¿Las canciones me persiguen o soy yo quién va detrás de ellas?
No podría estar conmigo misma en una habitación, me haría daño, ¿qué pensará Dios?