No sé qué tanto ha cambiado pero en el fondo me sigo sintiendo como aquella tarde de Junio, el clima es dintinto, el ambiente y los colores también pero en el fondo sólo me pregunto cuando finalmente podré lograr algo más, por ahora solo me escondo de la ansiedad. Me siento presa, ojalá algún día escapar. Ojalá algún verdaderamente desaparecer, ser feliz... Tal vez. Ahora todo es monótono y debo conformarme, llorar no es una opción, siempre debo levantarme. Creer o no creer es cuestión de perspectiva. Me hace falta algo, me hace falta vida.