Ojalá entiendas el dolor ajeno como aquella mañana de febrero y me recuerdes que aunque nadie sea eterno, los momentos te abrazan aunque ya no quieras seguir con esto
Perdón nuevamente por la tristeza pero es que en mis peores momentos no consigo un abrazo, mucho menos un te quiero
Ojalá estuvieras aquí, tu sonrisa iluminaba mi día aunque para ti no era más que una muchacha fría
No entiendo qué nos pasó, ya no sé de quién hablo pero seguramente tú cara tiene diferente voz
No entiendo que nos pasó, ya no sé sobre quién escribo si en todos los textos les veo a las dos
Ojalá dejaras una nota, una polera y una canción rota, de esas que cantabas cuando estabas sola
Qué tonta