lunes, enero 23

Perdí el control de mi vida y ahora escribo en una cama vacía

No toques la puerta, tú si puedes entrar. Te estribo nuevamente porque no sé a quién más molestar.

Ojalá entiendas el dolor ajeno como aquella mañana de febrero y me recuerdes que aunque nadie sea eterno, los momentos te abrazan aunque ya no quieras seguir con esto 

Perdón nuevamente por la tristeza pero es que en mis peores momentos no consigo un abrazo, mucho menos un te quiero 

Ojalá estuvieras aquí, tu sonrisa iluminaba mi día aunque para ti no era más que una muchacha fría 

No entiendo qué nos pasó, ya no sé de quién hablo pero seguramente tú cara tiene diferente voz 


No entiendo que nos pasó, ya no sé sobre quién escribo si en todos los textos les veo a las dos 


Ojalá dejaras una nota, una polera y una canción rota, de esas que cantabas cuando estabas sola 


Qué tonta